Por ventaja mínima tanto en el marcador como en el desarrollo del juego, Estudiantes consiguió un triunfo vital ante Boca por 1 a 0, que le permite afirmarse en el primer puesto del Clausura y reducir sensiblemente las posibilidades de su vencido.
El partido resultó deslucido en su mayor parte y estaba claro que la ventaja para un lado u otro no iba a ir más allá de un único gol, pero la justificación de la victoria del Pincha puede encontrarse en una mayor vocación para forzar el ataque, al margen de las imperfecciones de elaboración ofensiva.
Vale para Estudiantes no solo el resultado sino el mérito ganarle a un Boca que solo dejó fuera del campo a Juan Román Riquelme y a Sebastián Battaglia, y los restantes nueve son los titulares que le ganaron sacando pecho a Cruzeiro en el Mineirao.
La cantidad de titulares que puso a Boca, más allá de la ausencia de Riquelme, su motor y distribuidor, dio muestras que Boca no solo se conforma con pelear en la Copa.
Ezequiel Maggiolo marcó el único tanto de un encuentro en el que no hubo demasiadas individualidades para destacar, aunque cabe mencionar a Leandro Desábato, pilar defensivo y participe esencial en la acción del gol, como un hombre clave, más allá del liderazgo que siempre ejerce Juan Sebastián Verón.
La primera media hora se caracterizó por la presión que impusieron los mediocampistas de Estudiantes, mucho más activos que sus colegas de Boca.
El equipo local recuperó la pelota con facilidad y muy metido en campo rival, pero en función de ataque le faltó variantes. Se repitió en el juego aéreo y pelotazos cruzados, por lo que le costó encontrar profundidad.
De todas maneras, Estudiantes tuvo tres oportunidades claras. A los 6 minutos, Lugüercio peinó en el primer palo un tiro de esquina servido por Verón desde la izquierda y salvó Morel Rodríguez en la boca del arco. Diez minutos más tarde, otro córner, esta vez ejecutado por Moreno desde la derecha, lo cabeceó Desábato y de nuevo Morel salvó en la línea, y a los 24, Morel perdió la pelota en el puerta del área, Moreno remató de zurda y rechazó dificultosamente Caranta.
En todo ese lapso, Boca ni siquiera se aproximó al área de Estudiantes. En el último cuarto de hora cedió la dinámica del medio campo local y el desarrollo se hizo mas equilibrado, pero la única situación de inquietud para Andújar tuvo lugar en el tercer minuto de tiempo agregado, a través de un remate de Vargas desde fuera del área, levemente desviado sobre el palo derecho.
En el complemento la situación se planteó de manera inversa a la de la etapa inicial, ya que fue Boca el que se situó en la iniciativa, aunque con mucha lentitud y previsibilidad para armar sus ataques.
Palacio tuvo una ocasión inmejorable a los 4 minutos, al recibir una gran entrega de Ledesma, pero se abrió mucho al eludir a Andújar y la acción se diluyó.
A los 11 fue Ledesma el que apareció por el área por derecha en buena posición, y su remate cruzado lo rechazó Alayes, cuando Andújar no llegaba. Después de que Verón exigiera a Caranta con un buen remate desde afuera del área, el partido fue perdiendo atractivo, porque aunque Boca tenía la pelota, a los dos les costaba llegar.
A la media hora, luego de que Caranta tuviera que esforzarse para ceder córner, cuando llegaba Desábato, se produjo el gol que definió el partido. El tiro de esquina lo ejecutó Verón desde la derecha muy largo, Desábato, insólitamente sin marca, la bajó, y Maggiolo, con un cabezazo corto, venció a Caranta.
En el último tramo, Boca no pudo ni una sola vez inquietar a Andújar por lo que Estudiantes sostuvo la diferencia con absoluta tranquilidad y se quedó con tres puntos que valen oro.