DJ Karim
domingo, 11 de mayo de 2008
Texto zoom -
Texto Zoom +
E-Mail
Imprimir
anterior | siguiente
Karim, en su departamento de pleno centro de Ciudad.

A mil revoluciones x minuto

Se crió en Rivadavia. Vivió la "movida mestiza" de Barcelona apadrinado por Manu Chao. Con 24 años fue elegido el cuarto Dj de música gitana del mundo por la revista Rolling Stone. Ex novio de la cantante Bebe, lleva su sonido único por las principales capitales del mundo. Pasen y escuchen a este mendocino sin fronteras ni límites.

Por Pablo Pereyra (ppereyra@losandes.com.ar)

Subirse y bajarse del colectivo, dormir un par de horas en un hostel, hacer las pruebas de sonido, tocar hasta la madrugada y volver por la mañana. Valijas, porta cds, auriculares, IPods, after hours alternados. Dormir y luego la misma rutina. Ocho, diez, doce, treinta horas de viaje, para Buenos Aires, para Santiago de Chile, Córdoba, Río de Janeiro, Venezuela, Colombia...

Así vive Karim Beldjoudi Kohn, este veinteañero de padre argelino y madre mendocina, criado entre el departamento de Rivadavia y la provincia africana de Bejaia, desde que decidió hacerle caso a la genética heredada de su madre - es decir viajar-, llevando consigo la "movida" asimilada en Barcelona, ese epicentro de la fusión musical nómada que explotó los primeros años del nuevo milenio. De espíritu tan aventurero como inquieto, fue el primer pinchadiscos en llevar la gipsy music por las principales pistas de América Latina. Por ello, la edición mayo de la Rolling Stone francesa lo eligió “el cuarto DJ de música gitana del mundo” y “el primero de este lado del planeta” en abrir las puertas al contagioso ritmo del sonido afro balcánico (ver despiece).

Hace casi una década atrás experimentó el agite de la rambla y los bares del Tripy Town, el emblemático barrio catalán donde surgió un interesantísimo sismo callejero. Allí, convergieron músicos que intercalaron giros regionales de tres continentes, encabezados por la figura de Manu Chao.

"Era inevitable no salir ileso de aquel movimiento. Fue como una bomba que explotó ", confesó Karim, a horas de regresar de otra de sus giras. Este fin de semana llevó un vertiginoso combo de mestizaje armenio, árabe y francés por Río Cuarto y Córdoba Capital, desembarcando por primera vez en estas dos ciudades mediterráneas la música gitana, un auténtico frente emergente. Anoche, junto al DJ chileno Negro Pésimo (otro referente sin discusiones de esta movida en Santiago), volvieron a la carpa alternativa de Aloha, la pista residente que todos los sábados agita las noches de Chacras desde hace cinco meses.

"¿Música gitana? ¿Qué es eso?", preguntan los curiosos imaginando adivinadoras con polleras de colores o bailarinas de flamenco de alguna academia local. Nada de eso. "La música mestiza significa el mundo. El siglo XXI no se respira si no se cruzan las tribus. La gente necesita un cambio y si bien esto podría definirse como alternativo, como independiente, ya no cabe duda de su autonomía y su profesionalismo", definió Karim.

Y es esta afirmación -"si hemos hecho bailar al mendocino medio creo que no hay ninguna región que pueda resistirse a estos hermosos ritmos"- la que pudo ser comprobada cuando la emblemática Casa Babylon cordobesa estalló de público, totalmente enfiestada con estos irresistibles sonidos. Hace una semana fue invitado al boliche Niceto de Palermo Hollywood, a compartir escenario con la banda under del momento, Kumbia Queers.

Aunque a veces el ajetreo sea cansador, todo cambia cuando la gente comienza a llegar y la música eleva la temperatura de la pista. "Es el mejor momento del DJ", afirma Karim.
Casa Babylon

No obstante, la valoración que acaba de hacer la Rolling Stone tiene una historia que vale la pena contar. Arranca en Barcelona, ciudad donde aterrizó Estela Celia Kohn, la doctora mendocina, cuatro veces nominada a los Nobel de la Paz. Allá, en la famosa rambla conoció a un argelino llamado Idir. Con el matrimonio llegaron dos hijos nacidos en Argelia: Tarik y luego Karim. Seis años después volvieron a Rivadavia, en Mendoza y en ese departamento estuvieron hasta que regresaron otra vez a Argelia. De un ambiente cerrado de pueblo entraron a otro, signado por los fundamentalismos tradicionales. A los 16, Karim se mudó solo a Barcelona, teniendo de tutor a un amigo de la familia, el catalán Temy, que tenía una tienda en el corazón del Tripy Town, donde pronto emergió una movida sin precedentes. La Doctora Khon era amiga de Manu Chao, cantante que había conocido en la ECO Río '92 - escenario del último recital de Mano Negra- y también amigo de Temy. "Temy es todo un personaje de aquel paisaje de locos que es el barrio gitano", afirma Karim, recordando el temblor de escala que significó salir de Argelia y mudarse a Barcelona.

En las inmediaciones de la plaza George Orwell, Karim conoció a otros recién llegados, los argentinos de Che Sudaka y comenzaron a pasar la gorra con ellos en plazas y subtes de la ciudad. El crisol cultural de bares como el Bahía Ovizo y la Tienda El Ombú (propiedad de Temy donde venía a comprar ropa Lenny Kravitz), mezclaba lo sudamericano, la cultura africana y la movida catalana nocturna. Karim ganaba de las propinas 5 mil pesetas que, por entonces, sólo le alcanzaba para una bocata, un jugo y el boleto del subte para la vuelta. "Eso te daba una calle terrible. Me ayudó a valerme por mí mismo y a encontrar la necesidad de saber qué quería hacer de mi vida", confesó. "En esas veredas aprendí a hablar catalán, francés y alemán, simplemente porque no me quedaba otra si quería acomodarme a la situación".

El panorama comenzó a cambiar. En 2002, Che Sudaka se involucró en un proyecto impulsado artísticamente por Manu Chao, un compilado de bandas para el disco "La Colifata", a beneficio del hospital Borda de Buenos Aires, que llegó a vender 300 mil unidades. De allí salió una gira por Europa, con Karim como road manager. El disco se había grabado en Hoy El Sol, un centro cultural, una de las pocas instituciones del Viejo Continente donde se fuma abiertamente marihuana. El proyecto de La Colifata da inicio a Radiochango.com, el sitio de 5 millones de visitantes mensuales, una babel discográfica que levanta del anonimato la movida under de Barcelona y la eleva a categoría subgenérica. Producidos por Radiochango, Che Sudaka gira por Europa llevándose a Karim consigo, hasta el año de la ruptura con ellos, en 2004.

Algunos contactos recogidos en las extensas giras estimula a Karim a tocar por su cuenta, a llevar el gipsy perdido a las pistas de América Latina, un territorio virgen. Así decide viajar por primera vez a Bolivia, donde por breve plazo conduce un programa televisivo llamado "Uno Teens". "Los bolivianos son personas admirables, por su autenticidad y la lucha por su identidad", aclara Karim. Luego salta a Colombia, donde la banda Aterciopelados lo contrata como telonero de su gira por el país. En paralelo, la franquicia latina de Much Music esponsorea a Karim en su viaje por Colombia y Venezuela, gracias a la conductora estrella de rock de Bogotá, Simona Sánchez, que vio en Karim el mesías de una nueva religión.

En Caracas participa de una gira llamada Caravanas Gitanas y junto con la banda venezolana Circo Vulcano viaja incluso por países limítrofes a lo largo de ocho meses. En 2006 regresa luego de ocho años a Mendoza, pero aquí nadie había escuchado de gypsi. Muchas puertas de boliches se le cerraron en la cara pero se hizo de amigos, como la Simpecao, Mariela Contreras y Javier Figueroa, manager de Chancho Va, quienes lo ayudaron a introducir una propuesta que se ignoraba en este lado del mundo.

Luego de los '90, década monopolizada por la frialdad y densidad sonora de la música electrónica de grandes raves, con el advenimiento del nuevo siglo, el melómano comienza a fatigarse de las máquinas y se interesa por otros sonidos del under que se rescatan desde lo excéntrico y multicultural, con sabor mestizo.

"Esta música gusta porque la gente que la escucha se desinhibe, se siente libre. Acá no importa si la persona sabe bailar porque los ritmos contagian hasta la última fibra". ¿El gitaneo es la nueva corriente musical? A juzgar por el espesor de la movida, sí.

"Mis proyectos terminarán en Mendoza en octubre, pero antes quiero traer a Kumbia Queers, mi gran amigo Hugo Lobo en su faceta DJ, alternando mis viajes por Río de Janeiro, Caracas, México DF, Chile y Capital Federal, donde se observa un gran entusiasmo de este nuevo género de pista".

El que se lo quiera perder, que no vaya a las fiestas gitanas.

Editor80
certifica.com
IAB
Copyright 2008 Los Andes | Todos los derechos reservados.