En menos de cien metros hay cuatro perros muertos, uno de ellos está junto al cordón de la calle, hay otros dos carbonizados sobre restos de basura y el cuarto yace dentro de una cuneta, medio tapado por los yuyos. La imagen sucede junto a un enorme baldío alambrado en la calle Breyer del barrio Centenario, en la ciudad de San Martín. Los vecinos denuncian que allí la presencia de perros callejeros es constante y que por eso mismo "no es raro que aparezca alguno muerto". Cuando el sol del mediodía comienza a calentar un poco, el aire se vuelve casi irrespirable por la descomposición de los animales, y la gente se queja porque desde la comuna no se hace nada.
"Así no se puede vivir. No puedo abrir las ventanas de mi casa que dan a la calle porque el olor de los perros muertos es muy fuerte y molesta", explica Sara, una mujer que vive sobre la calle Breyer. Por insólito que parezca, los vecinos de la zona aseguran estar casi acostumbrados a la presencia de perros muertos en las acequias. "Tenemos que sacarlos nosotros mismos, y para evitar las infecciones y el mal olor los prendemos fuego", explica Marcelo Graneros, carpintero del barrio. Y continúa: "Sin ir más lejos, el jueves pasado sacamos uno enorme que estaba bajo el puente de la cuneta, pesaba más de 30 kilos. Acá el problema es que nadie hace nada, las perras tienen cría en el baldío y se forman jaurías de animales que se pasean por el barrio".
Respecto de por qué aparecen muertos los animales, cada uno parece tener su teoría: están los que dicen que han sido atacados por otros más bravos, los que aseguran que alguien los envenena y quienes sostienen que son arrojados por personas de otros barrios. "Es que como vivimos frente a un gran baldío, algunos piensan que estamos en una zona semirrural, y tal vez por eso tiran las crías de sus animales", opina Graciela.
El baldío está señalizado con la prohibición de arrojar basura, pero hay gente que no hace caso y entonces abundan las bolsas de residuos. El descampado, que corre por calle Breyer y hace esquina con Belgrano y más al oeste con Tropero Sosa, tiene unos 300 metros cuadrados y todos, la comuna inclusive, coinciden en que los terrenos son hogar para decenas de perros callejeros o abandonados.
Consultado sobre el asunto, en la Municipalidad señalaron que en aproximadamente un mes comenzará una campaña de esterilización y vacuna de animales. "Hemos firmado un convenio con Ampara (Asociación Mendocina de Protección, Ayuda y Refugio del Animal) y la idea es que la gente que quiera esterilizar sus mascotas saque un turno en la comuna. A los callejeros vamos a ir a buscarlos", señaló Walter Funes, subsecretario de Administración.
Daniel Lillo, jefe de Servicios Públicos, dijo no tener ninguna denuncia formal sobre los perros muertos del barrio Centenario. "La verdad es que me extraña que hayan animales muertos desde el jueves porque pasamos todas las mañanas con un carro formando montones y luego en la tarde los recogemos con camiones. Ninguno de los empleados me ha dicho nada, de todos modos, vamos a averiguar qué es lo que ha pasado".
Tendrán que registrarse en la Municipalidad y les exigirán elementos de seguridad. Ayer el Concejo aprobó el proyecto que pasará a consideración del Ejecutivo.
Se estudian tres propuestas. El objetivo es reducir el impacto ambiental.
cuando sera el dia que tomemos conciencia que los perros son seres vivos,con necesidades basicas y afecto de un dueño responsable, la comuna deberia capturar y estirilizar a los pobres perros vagabundos de esa manera se evitaria la reproduccion y la presencia en la calle de tantos perros indefensos, que terminan muriendo de hambre , atropellados o maltratados , legisladores hagan algo ya
y bueno, que se los vendan a las rotiserias, no deja de ser un buen negocio