"Volvé a ver las estrellas en el Planetario” fue el eslogan de la convocatoria en Buenos Aires.
Olvieron los pantalones de cintura extra alta, los zapatos charolados, los cortes de pelo estilo carré y hasta las hombreras en vestidos, camperas y camisas. Las modas tienen fecha de vencimiento, pero en el momento menos pensado regresan. Y cómo no iban a volver los temas lentos a las discos y a las radios, para deleitar al romanticón que hasta el más "metalero" tiene encerrado adentro.
El disparador fue una publicidad de la marca de snacks "Doritos", y la movida llegó rápidamente a los boliches de Buenos Aires. Hoy Mendoza se rinde a la onda retro y ya se ha vuelto a bailar bien pegado en varias discos de la provincia, aunque al parecer la modalidad es sólo apta para mayores de 30 y tiene hasta un día estipulado: el sábado.
Los lentos comenzaron a desaparecer de las pistas de baile durante la Argentina menemista. En ese lapso las chicas empezaron a bailar nada más que temas movidos entre ellas y los varones no tuvieron otra alternativa que imitarlas. Tal vez sin que muchos notaran la despedida, atrás habían quedado los temas de Lionel Ritchie, Diana Ross, Billy Joel o Air Supply en los '70 y '80, y Aerosmith, Sinead O' Connor y Gun's n'Roses, entre otros.
Las preguntas típicas y casi obligatorias como: ¿Cuántos años tenés?, ¿Venís seguido a este boliche? y ¿De qué signo sos? se hacían al oído y sin más interferencia que el sonido de melodías, tan endulzadas que a veces llegaban a empalagar. Pero más allá de eso, el objetivo de todo hombre era juntar los brazos por detrás de la cintura de la dama. Incluso muchos bautizaron esta acción como "apretar", "atracar" y hasta "chapar".
Lo cierto es que unos 15 años después de su desaparición, un día los lentos volvieron y la pregunta es si lo hicieron para quedarse. El Planetario porteño fue el escenario del primer "baile" entre parejas amantes de la modalidad (ver aparte). Al poco tiempo los relacionistas públicos de las principales discos porteñas no dudaron en subirse a la ola de la moda y comenzaron a desempolvar viejos discos para hacerlos girar nuevamente.
Cachete con cachete
Mientras tanto, en nuestra provincia algunos boliches ya pasan música que invita a moverse de forma más pausada y a ser un tanto más cariñoso con la pareja de danza. "Solamente lo hacemos los sábados que es un día que tenemos en el boliche gente más grande y en pareja. De todas maneras, con este regreso de la tendencia tenemos pensado habilitar una espacio exclusivo para los lentos", aseguró Tito Bustos, propietario del boliche Cariló.
Esta disco ubicada en el Challao, frente al Santuario de Lourdes, ocupa el mismo espacio físico que el histórico boliche llamado Shi-Ryu. Y vaya coincidencia, allí, los que hoy tienen más de 30 años recordarán que en uno de los salones se encontraba la primera y única pista giratoria de lentos de la provincia.
La semana pasada los boliches Wish y Bizancio rompieron el hielo e hicieron bailar pegados a un puñado de parejas. Pero también en Chacras de Coria están mirando a los lentos con otra cara. Ya se corre la bolilla de que en Al Sur se puede cerrar la noche bailando bien de cerca y de que en Óptimo, uno de los locales con más concurrencia nocturna, su DJ empezó hace unas semanas a poner algún que otro lento al final de cada jornada de fiesta.
"Ahora que llega el otoño y el invierno, hemos planeado ir adaptando el ambiente para que los días sábados los mayores de 28 tengan en nuestro boliche algún momento para bailarlos. La idea es traer un espectáculo tipo ?music hall' en vivo, y después dejar que el disc jockey ponga música movida y lenta de los '80 y '90", sostuvo Luciano Franchetti, dueño de Óptimo.
Carla tiene hoy 31 años y recuerda como si fuera hoy el primer lento que bailó en su vida. "Fue en una fiesta del Circulo Médico, el tema era ?Golpeando las puertas del cielo', de los Gun's. El chico me encantaba y nos pasó lo típico, estábamos bailando un movido y llegó de repente ese tema, nos miramos sorprendidos y empezamos de a poco. Por supuesto, más allá de todo, la distancia entre los dos era bastante grande. Yo tenía 13 años", confesó melancólica la mujer que dijo estar 100% conforme con el regreso de la modalidad.
Lo que se desprende después de un simple repaso por la movida nocturna mendocina es que los boliches que apuntan a un público de entre 25 y 40 años ya se prendieron en la movida propuesta por el comercial televisivo. Sin embargo, las discos que albergan a los más chicos ni siquiera se han planteado la posibilidad. Flavio Décimo, propietario de Omero explica la situación: "Los chicos de 18 a 22 años que van a mi boliche no conocen la palabra ?lentos', por eso no he pensado la posibilidad de hacer algo nuevo con esto".
Así lo plantearon los letrados mendocinos que participaron de la asamblea de la Red Argentina de Abogados para la Defensa del Ambiente que se hizo en nuestra provincia este fin de semana.
Las populares y las divinas hicieron saltar a las chicas. Canto, baile, merchandising y once mil personas en el Malvinas.
.HOY A MIS 48 YO ME PREGUNTO?COMO HACEN LOS JOVENES SIN LA MUSICA LENTA?,POR QUE SIN ELLA ,NO PERCIBES,EL ERIZAMIENTO DE SU PIEL,NO PUEDES SUSURRARLE AL OIDO,NO ENTIENDO COMO PUEDES ENCONTRAR LA MUSA,PARA EXPRESAR EN ALGUNA TARJETA O CARTA,LO QUE ELLA TE HACE SENTIR,,POR QUE PARA LOS DE MI GENERACION,LA MUSICA LENTA ERA LA INSPIRACION,PARA HACER SABER A LA OTA PERSONA,QUIEN ES ,QUE ES Y POR QUE ESPARA MI GENERACION,LA MUSICA LENTA ERAN LOS LOS CORREOS CON LOS QUE NOS COMUNICABAMOS EN EL AMOR