La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a punto de emprender su viaje a Francia ayer.
Buenos Aires. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner emprendió ayer su viaje a París para reunirse mañana con su par francés, Nicolas Sarkozy, encuentro en el que ambos mandatarios dialogarán sobre las relaciones bilaterales y ratificarán su compromiso para avanzar en un plan de canje humanitario de rehenes de las FARC colombianas.
La actividad comenzará a las 11, al inaugurar el Jardín de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo junto al alcalde de París, Bertrand Dellanoe. A las 13 será el encuentro central de la visita: un almuerzo en el Palacio del Elíseo con el presidente Nicolas Sarkozy. Por la tarde, Cristina Kirchner se reunirá con el primer ministro francés, François Fillon, y luego lo hará con el director general de la Unesco, Koichiro Matsuura. Mañana por la noche, emprenderá el regreso a Buenos Aires.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner intentará que su par de Francia, Nicolas Sarkozy, ayude a la Argentina a destrabar la negociación por la deuda de casi 7 mil millones de dólares con el Club de París, que integran las naciones ricas del mundo.
Además del impulso que le pueda dar a las negociaciones por la deuda, el otro gran motivo de la visita de la Presidenta a Francia es almorzar con Sarkozy para repasar las novedades sobre la situación de Ingrid Betancourt y las negociaciones en marcha para conseguir su liberación.
La oportunidad de un encuentro distendido que siempre supone una comida aparece como un momento propicio para explorar además con el presidente francés un arreglo de la deuda que la Argentina tiene con los países ricos del Grupo de los 7, desde la crisis económica y cesación de pagos en diciembre de 2001.
El Gobierno asegura contar con una propuesta de pago que requiere de un empujón político para que pueda echar a andar.
La idea sería realizar un pago al contado (ponen como ejemplo un 20% del total, unos 1.400 millones de dólares) y refinanciar el resto. La contrapartida que se pedirá al Club de París es que el dinero desembolsado cash retorne en forma de un crédito nuevo. Los funcionarios consultados estiman que la mediación de Sarkozy, es decir de Francia, uno de los dos grandes de Europa occidental, sería fundamental para destrabar la engorrosa negociación. Y Sarkozy mantiene una muy buena relación con Bush, presidente de EEUU, país que tiene el voto decisivo.
A propósito, el próximo jueves vendrá a Buenos Aires para reunirse con Cristina y otros ministros Thomas Shannon, el hombre de Bush para la región.
Esto quiere decir que la Presidenta tiene una buena oportunidad de presentar en la misma semana, ante Francia y los Estados Unidos, una solución para el pago de la deuda al Club de París.
Pero como el país está en falta porque hace siete años que no paga un peso de esta deuda de 7.000 millones de dólares y lo que busca es una refinanciación, el Club de París exige que primero el Fondo Monetario supervise las cuentas. Es una intervención que tanto el ex presidente Néstor Kirchner como ahora Cristina descartan de plano. Un atajo para superar este obstáculo es que los países ricos acepten que el auditor de la economía argentina sea otro organismo multilateral, como la OCDE. Al Gobierno, arreglar el entredicho con el Club de París lo ayudaría a promover inversiones extranjeras, casi frenadas desde hace tiempo.
Tren de alta velocidad
A Francia también podría convenirle un acuerdo ya que es una empresa francesa, Alstom, la que hará el tren de alta velocidad Buenos Aires-Rosario-Córdoba. Y hace falta que un ente estatal francés avale esta obra con un presupuesto de 3.900 millones de dólares. Y para eso debe haber acuerdo con el Club de París. CC
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