Están acusados de homicidio pero no tienen el perfil del delincuente común (por caso, carecen de antecedentes policiales) y antes del hecho eran considerados ciudadanos "normales y de bien". Igual, son prófugos. Pero no se los busca como a los reos clásicos.
El contador cordobés Sebastián Aredes (29), no tiene ganas de regresar a Mendoza en sus próximas vacaciones
El joven de 18 años terminó con doble fractura de mandíbula y tuvo que ser operado. Los agresores eran cuatro y serían, también, jugadores de rugby.