Valentín Azpilcueta, un jugador de rugby de la división M18 del Club del Personal del Banco Mendoza (CPBM), terminó con su mandíbula hecha trizas y con varios hematomas y semi desvanecido después de que recibiera una tremenda golpiza de parte de cuatro jóvenes a la salida de la disco Óptimo, ubicada en la Panamericana, a metros de los caracoles de Chacras de Coria.
De acuerdo con los datos a los que pudo acceder este diario, el caso sucedió a las cinco de la madrugada del miércoles (feriado por el día de Malvinas), cuando Azpilcueta abandonaba el sitio con una amiga y otro amigo y en la playa de estacionamiento, mientras esperaba un remise, se encontró con un grupo de jóvenes de su misma edad. Uno de ellos, no se sabe por qué, le aplicó un golpe de puño en la espalda con lo que el joven cayó al piso.
Enseguida, cuatro más de los agresores lo atacaron en el piso: le dieron golpes de puño y puntapiés ante la presencia de muchos testigos. Una vez concluida la golpiza, los golpeadores escaparon rápidamente del lugar a bordo de una camioneta color blanca.
Tan violenta resultó la agresión que Azpilcueta terminó con doble fractura de mandíbula, como así también varias escoriaciones en el rostro y en distintas partes del cuerpo. Unas horas más tarde, el joven era internado en el hospital El Carmen y un día después era sometido a una intervención quirúrgica en una clínica del Centro: se deberá olvidar de jugar al rugby por al menos seis meses.
Versiones
Algunas versiones de testigos que presenciaron el ataque, indicaban que al menos cuatro de los agresores serían integrantes de la división M18 de Maristas Rugby Club. De todos modos, este dato no pudo ser corroborado oficialmente.
Asimismo, desde la casa de la víctima se indicó que Valentín Azpilcueta sí había sido agredido y que, por razones obvias, no podía hablar.
De todas maneras el penalista Tomás Azpilcueta -abuelo de Valentín- ha tomado el caso y "tenemos entendido que el lunes (por mañana) o el martes se presentará la demanda correspondiente contra los responsables", tal como explicó un allegado a la familia.
Asimismo, las autoridades del club CPBM, indicaron a este diario que estaban al tanto del caso pero que preferían no dar a conocer su opinión hasta que el hecho quedara debidamente aclarado. De todos modos, durante las jornadas de ayer y de hoy en las que se desarrollaba un campeonato "Vendimia" justamente en las instalaciones del club Maristas, el CPBM presentó todas sus divisiones y no se registraron inconvenientes.
Están acusados de homicidio pero no tienen el perfil del delincuente común (por caso, carecen de antecedentes policiales) y antes del hecho eran considerados ciudadanos "normales y de bien". Igual, son prófugos. Pero no se los busca como a los reos clásicos.