El austríaco de 73 años sospechoso de mantener encerrada a su hija durante 24 años y de engendrarle siete hijos, confesó el conjunto de los hechos, anunció hoy un portavoz de la fiscalía.
Josef Fritzl, que había reconocido poco antes haber construido un cuchitril en uno de sus sótanos y de haber recluido en su interior a su hija y a tres niños "reconoció las acusaciones de incesto, precisando que no hubo violencia", declaró Gerhard Sedlacek, portavoz de la fiscalía de Sankt-Polten, encargada de la investigación.
"Reconoció ser el padre de los siete hijos de la mujer, uno de ellos fallecido cuando era pequeño", agregó.
El interrogatorio a Fritzl, que comparecerá esta tarde ante el juez, se alargará varios días, según Sedlacek.
La hija, Elisabeth, de 42 años, fue violada desde los 11 años por su padre, encarcelada en el sótano con tres de sus hijos, que nunca vieron la luz del día hasta este fin de semana.
El hombre de 73 años, ahora detenido, vivía con su esposa y tres de sus hijos-nietos adoptados por la pareja. Otro de los niños murió y los restantes tres estaban encerrados con su madre en un sótano.
Josef Fritzl, de 73 años, admitió que encerró a su hija en el sótano de su casa, en Amstetten, y abusó sexualmente de ella. También reconoció ser el padre de los siete hijos.