Quito. Ecuador justificó anteayer la posibilidad de otorgarle estatuto de beligerante a la guerrilla de las FARC bajo varias condiciones incluida la liberación de la colombo-francesa Ingrid Betancourt, provocando la molestia de Bogotá, que anunció una nota de protesta.
El presidente Rafael Correa planteó por primera el miércoles, en declaraciones a la televisión venezolana, el reconocimiento de los rebeldes como fuerza beligerante siempre que antes renuncie "a los secuestros, atentados y bombazos", y cumpla con los requisitos para ello.
"Es decir que controle un territorio, que tenga una fuerza armada organizada, que respete los códigos de guerra, los tratados de Ginebra, etc. Por supuesto que tendríamos que reconocerla como fuerza beligerante y, ahí, convertirla en un interlocutor válido para, vía diplomática, vía política, tratar de alcanzar la paz", agregó.
Correa, que antes había rehusado llamar terroristas a las FARC o concederles estatuto de beligerantes, deslizó la opción en medio de la crisis que mantiene rotas las relaciones diplomáticas entre Bogotá y Quito, a raíz del ataque colombiano contra un campamento de esa guerrilla en Ecuador.
Los insurgentes son tratados como terroristas por Colombia, Estados Unidos y la Unión Europea (UE), mientras Venezuela promueve su condición de beligerantes.
España está inmersa en un proceso de desaceleración económica, y uno de los factores determinantes es la crisis del mercado inmobiliario y el consiguiente desplome del sector de la construcción. A esto se suma que la inflación de 4,5 por ciento, la más alta en 13 años, merma el consumo.