Carmensa, el pueblo que se niega a desaparecer

Sus habitantes se sobreponen lentamente al abandono que sufren desde que se levantó el ferrocarril y una gran conservera. Una ONG nacional los ayuda hoy a recuperarse. Proyectan un centro social y emprendimientos turísticos.

domingo, 20 de abril de 2008
Carmensa, el pueblo que se niega a desaparecer

Don Joaquín Molina, uno de los habitantes más antiguos del pueblo, ubicado en General Alvear. Atrás, la vieja estación del tren.

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Por Carlos Simón y Gonzalo Villatoro - Fotos: Roberto Salvadores

l tren llevó su última carga de hojalata hasta San Pedro del Atuel, en General Alvear, a la fábrica que empleaba a más de 1.200 personas hace ya 30 años. Y hace también ese tiempo que llegaron las últimas "huinquinas" (grupos de familias que trabajaban en temporada provenientes de Huinca Renancó, La Pampa). A partir de allí, y por mucho tiempo, todo se aquietó en el pueblito conocido como Carmensa. Tanta fue la quietud que se temió por la desaparición de esta población, que dependía en gran medida de la fábrica La Campagnola, que cerró poco después de la llegada del último tren.

Sin embargo jamás hubo resignación y el esfuerzo de los que se animaron a seguir mantuvo latente la llama de la esperanza de un resurgimiento. Algunos se dedicaron a la ganadería, otros siguieron en una de las conserveras que quedó tras el cierre de seis de las siete bodegas que funcionaban en el lugar. Y la lucha por subsistir a la larga comenzó a tener sus frutos. La base de la economía no fue esta vez la producción de tomate, durazno o pimiento, ni el millón de kilos que se elaboraba, sino la imaginación de los poco más de 2.000 habitantes que se quedaron.

Primero se dio la recuperación de los espacios comunitarios, la construcción de un museo al aire libre con elementos que todos los vecinos donaron, la recuperación de la memoria colectiva y, fundamentalmente, la atención que se les prestó a los casi 300 chicos y adolescentes que viven en la zona.

Lograron el pleno funcionamiento de dos escuelas primarias y dos secundarias y también otra para capacitación laboral. La vieja estación, con la colaboración municipal y vecinal, fue transformada y recuperada para que, entre otros servicios, fuese utilizada como centro de capacitación. También llegó Internet para acompañar a los chicos que en contrahorario de la escuela acceden gratuitamente a páginas educativas para completar sus tareas.

Según cuenta Víctor Luis Gutiérrez, delegado de la comuna, fue en esas consultas para escolares cuando descubrieron en una página la posibilidad de integrar un proyecto que intenta recuperar poblaciones, precisamente, como Carmensa.

"Hay 602, ahora 601, poblaciones a punto de desaparecer en nuestro país. Nosotros creemos que ya no estamos en la lista", sonrió Víctor. "Nos pusimos en contacto con una ONG denominada Responde, apoyada por la tarjeta American Express, y fuimos elegidos. Esto supone que nos darán apoyo para desarrollar un ambicioso plan cultural y turístico", explica.

"Recibimos una carta que nos tocó el corazón y a partir de allí algo se encendió y comenzamos a trabajar", detalló Marcela Martínez, directora ejecutiva de la asociación civil Recuperación Social de Poblados Nacionales que Desaparecen (Responde). "Me enteré leyendo la revista dominical, precisamente de diario Los Andes, y con la venia del delegado municipal envié la nota por correo electrónico", contó Sergio Sendra empleado de la Dirección de Defensa Civil. Y desde febrero de 2007 en el salón del polideportivo municipal del lugar comenzó a cristalizar la idea.

"Estuve en la primera reunión en la que se convocó a los vecinos, y desde entonces eso nos motivó a todos. Para el pueblo esto es un crecimiento. Hemos estado muchos años en el olvido. Somos varios matrimonios jóvenes que queremos que nuestros hijos se queden acá, un lugar donde se vive tranquilo", señaló Antonia Inés Parra (30), madre de tres niños, quien además es nacida y criada en San Pedro del Atuel.

El plan a desarrollar en el distrito consta de dos partes unidas estrechamente entre sí. En primera instancia la construcción del centro socio-cultural, el cual será "la base de todo ya que implica la construcción de lazos afectivos entre la gente y un afianzamiento de la idea que los impulse a llevar adelante el proyecto", dijo Rubén Parasporo, a cargo del desarrollo del programa. La creación de este espacio es un primer paso y una puerta que se abre para futuras oportunidades. El centro Responde contará con una oficina de atención a los visitantes, un museo que recopilará la historia local, una biblioteca, un aula virtual con acceso a Internet para facilitar y promover la capacitación, un salón de actividades culturales y sociales, además de una cafetería.

Con esa plataforma se da inicio a la etapa más compleja del proyecto, el emprendimiento turístico. "La apuesta es hacia el turismo ya que es una actividad que puede motorizar rápidamente a la gente y permite un trabajo horizontal e inclusivo. Es decir que todos pueden participar en igual medida", subrayó Georgina Marshal, experta en turismo de la Universidad de Morón, otra de las instituciones comprometidas. Opinión que es compartida por Norma Costa (41), otra de las pobladoras de San Pedro del Atuel: "No me quiero ir a ningún lado, ni quiero que mis hijos se vayan. El turismo parece una regia propuesta para impedirlo. Con este proyecto, posiblemente, podríamos vender más artesanías los productores locales", afirmó.

Los vecinos de Carmensa olvidaron los malos tiempos y ahora miran el futuro con esperanza. Luchan por resurgir.

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