Ocurrieron entre las 16 y las 22 del martes. Un frigorífico, un remisero y una pinturería estuvieron entre los objetivos.
Un ladrón se hizo de $ 20 mil pero se tajeó brazos y piernas con los vidrios que rompió. Su sangre fue la pista a seguir.
Es Diego Casanova, un recluso que participó en la muerte de otro.
Él tiene 55 años y ella, 24. Le habían dicho a un hombre que su hijo estaba secuestrado.