El raro estilo de gobernar que tiene Celso Jaque

Algunos ejemplos concretos de cómo el gobernador de Mendoza trata de solucionar los conflictos de su gestión.Y de si es posible seguir así.

martes, 15 de abril de 2008

Por Carlos S. La Rosa clarosa@losandes.com.ar

Todos saben que Celso Jaque no está gobernando bien. Lo sabe incluso él mismo. O que, al menos, no le va bien en comparación con sus antecesores que tuvieron una luna de miel prolongada, que él no gozó ni siquiera antes de asumir.

No obstante, con sus íntimos él se consuela comparándose no con los demás sino consigo mismo. A ellos les dice que antes de que Néstor Kirchner ganara la presidencia, en Mendoza había una infinidad de líderes peronistas más importantes que él, pero que todos empezaron a morir cuando el único municipio donde ganó el santacruceño fue en Malargüe.
 
Y también les recuerda que el PJ lo puso de candidato a gobernador para perder frente a la alianza Cobos-Kirchner, pero que a la postre no sólo ganó sino que además, de hecho, devino el exterminador final de la concertación, obligando a Kirchner a volver a los brazos de su hasta ese entonces odiado PJ.

“Siempre empecé mal y terminé bien” se esperanza Celso Jaque por estos días mientras trata de encontrarle una vuelta a su debilidad mayor: la falta de una clara concepción política desde la cual gobernar. Porque no sólo le falta al gobernador una meta hacia donde ir, sino también un método con el cual ir.

En efecto, hasta ahora sus armas han sido muy elementales: la primera fue la de echarle la culpa al gobierno anterior -área por área- debido a los supuestos desastres que le dejó. Pero la segunda fue la de arreglar todos los problemas que se podían arreglar con plata (sueldos de docentes y demás estatales provinciales, conflicto con los jueces por la indexación, crisis con los municipios). Lo que demuestra que a Jaque le faltará política pero no le falta plata. Por lo que, entonces, tan mal no le deben haber dejado la provincia, como él -y en particular los suyos más inexpertos o más sectarios- intentaron vender a la sociedad.

¿Pero en realidad le falta política a Jaque? Quizá sea al revés, que le sobren políticas, que sea un gobierno que en su deseo de conciliar con todos (incluso con las ideas más contradictorias) aún no pueda conciliar con nadie.

Ejemplos sobran y uno es para el récord mundial: le dio la política de seguridad a los conservadores del PD y la de derechos humanos a los progresistas del Polo Social. Logrando el insólito hecho de que un subsecretario de derechos humanos de Jaque encabezara una marcha que pedía la renuncia de un subsecretario de seguridad... de Jaque.

Con el tema de Obras Sanitarias, tanto el ministro de Gobierno, Juan Marchena, como el ministro de Obras, Francisco Pérez, estaban logrando el primer consenso con las huestes de Julio Cobos cuando desde el propio seno legislativo del PJ (algunos dicen que incentivados por el “Chiqui” Cazabán, otros que por los “azules”) acusaron de corruptos a los cobistas, y se pudrió todo.

Con los intendentes peronistas, Jaque tuvo al menos tres reuniones para acordar la gobernabilidad. En la primera le criticaron la excesiva incidencia del PD en su gobierno. En la segunda le criticaron su entorno más directo que, dicen los intendentes peronchos, los aísla de ellos. Y, en la tercera, hubo una doble guiñada de ojo donde tanto el gobernador como los intendentes recordaron que para un peronista no hay nada mejor que otro peronista.

Entonces aparecieron promesas de obras peronistas para peronistas, por si la plata no alcanza. Con lo cual pusieron el grito en el cielo los otros intendentes, y en particular el capitalino Fayad, quien en algún momento soñó reiterar con Jaque la alianza que antes lograra con José Bordón, al ser el único radical que se salvara de la debacle en que cayó su partido, tanto en 1987 como en 2007.

Vale decir, como todos creen que Jaque no tiene aún una política propia, todos quieren “venderle” una política ajena, pero en exclusividad. Por eso no aceptan lo que Jaque sugiere: comprarle un poquito a cada uno.

En fin, políticas sobran. La de su entorno de desconocidos pero de su extrema confianza. La del todopoderoso “Chiqui” Cazabán (el Alberto Fernández local). La de los intendentes azules del PJ. La de los intendentes del PJ de los municipios grandes. La del cobismo. La de los conservadores del PD demarchista. La de los de derechos humanos. La del Viti. La de lo poco que queda del iglesismo... todos dispuestos a acordar con Jaque si éste se saca de encima a los otros, o a algunos de los otros. Y todos dispuestos a convertirse en oposición si Jaque no se saca de encima al resto.

Por lo tanto, el día que Jaque se decida a hacer política propia, deberá decidir con quién se alía y con quien no. Porque su sueño actual de poner a todos en una misma bolsa, ni Juan Perón lo pudo lograr. Tampoco Néstor Kirchner, que pone o saca de la bolsa según le venga en gana.

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