Luz y color. El carro de Las Heras pasa por la avenida San Martín, entre el fervor de la multitud. La gente desafió la lluvia y al final tuvo su recompensa.
Las principales calles de Mendoza se prepararon desde temprano para lucir su mejor cara y albergar a miles de mendocinos y turistas que no quisieron perderse la Vía Blanca, el primero de los cuatro eventos más importantes de la Vendimia.
Si bien quince minutos antes de comenzar el desfile, la lluvia amenazó con quedarse, la salida del carro de la Reina y la Virreina Nacional diluyó la tormenta y le dio lugar a una noche despejada y cargada de festejos.
Con ese escenario de fondo, pasadas las 22, los carros salieron uno a uno desde Colón y San Martín para mostrar a las bellezas mendocinas que hoy representarán a cada departamento en el teatro griego Frank Romero Day.
Contra los 45 minutos que duró la Vía Blanca anterior, esta vez se desplegó durante más de una hora. Sucede que antes de los carros, se sumaron varios camiones de sponsors publicitarios, que también decidieron estar presentes en la noche mendocina.
Como cada año, los bares y restaurantes ganaron terreno sobre las veredas y ofrecieron sus servicios desde temprano a aquellas personas que buscaron un sitio cómodo para mirar el desfile de carros. Aunque, sin dudas, los que mejor la pasaron fueron los que se acomodaron en los balcones de sus departamentos. Lejos de esos espacios estratégicos, otros se apostaron firmes sobre las calles para no perder su lugar.
La multitud no guardó su euforia. Cuando comenzó el movimiento de carros, nadie se quedó quieto y todos quisieron conseguir un obsequio de la mano de su soberana favorita.
Allí, en medio del público, Gabriela (44) y su familia aplaudían con entusiasmo a la candidata de Junín. “No somos de ahí, pero nos gusta hinchar por todas las reinas”, explicó la mujer de Guaymallén, mientras mostraba la miel y aceitunas que atrapó en el aire.
Así, carros que homenajean a la Virgen de la Carrodilla, la música cuyana, las arboledas de Mendoza, la madre tierra y el agua, se mezclan con otros que rescatan el patrimonio cultural de sus departamentos. A pesar de las diferentes temáticas que marcan su originalidad, en ninguno de ellos faltan los elementos más importantes que dan origen a la Fiesta Mayor: los viñedos, la uva, el cosechador y el vino.
Lo cierto es que en esta oportunidad, se nota más esmero en los montajes. Al igual que el año pasado, el mejor carro recibirá un premio de 15 mil pesos, todo un incentivo para cargar de magia y color el paseo vendimial. Sin embargo, algunas creaciones quedaron sin poder brillar en la noche. Ese fue el caso de Luján de Cuyo, que tuvo que
La diva de la televisión argentina le había dado glamour al palco oficial en el Carrusel. Pero una manzana lanzada desde el carro lasherino dio en la cabeza de la Legrand y ésta decidió marcharse.
La Reina Nacional de la Vendimia y la Virreina, a pocas horas de dejar el cetro, hicieron un divertido repaso por su año de reinado.