Tres ladrones muy jóvenes -se calcula que tenían entre 17 y 18 años- que portaban armas de fuego se llevaron el dinero de tres cajas de atención al público y de una donde se guardan billetes grandes, después de asaltar la sucursal de supermercados Átomo ubicada en el cruce de las calles Joaquín V. González y Rivadavia de Godoy Cruz, a cuatro cuadras del edificio del Ministerio de Seguridad.
El golpe ocurrió ayer a las 19.20, cuando en el supermercado había alrededor de 60 clientes. Esos 60 clientes, según contó un testigo directo a este diario, dos minutos más tarde estaban tirados en el piso, boca abajo, mientras los ladrones hacían lo suyo.
"Yo los vi cuando entraban. Estaba con mi esposa en una de las cajas. Eran tres; muy jovencitos. Primero miraron y cuando vieron que no había un guardia cerca, se decidieron a hacer el golpe. De pronto, uno de ellos gritó: '¡Esto es un asalto, todos al piso!'. Muchos de los que estábamos en la zona de las cajas corrimos hacia el fondo y en ese sitio tuvimos que tirarnos al piso. Como mucha gente gritaba, uno de los asaltantes comenzó a amenazar: 'Al que vuelva a gritar, le tiro', decía", recordaba ayer la víctima.
Luego, uno de los ladrones se fue hasta donde estaba una de las chicas encargadas y la obligó a ir donde, teóricamente, se va dejando el dinero cuando las cajas de atención se llenan.
Malos tratos
"La trataron muy mal a la chica, la insultaban mientras la apuntaban con un arma de fuego. Por supuesto que no tenía muchas opciones y claro que le dio el dinero", seguía la víctima que veía todo desde el piso.
Entretanto, mientras uno de los dos ladrones restantes mantenía amenazados a todos los clientes en el piso, el otro se dedicó a saquear las tres cajas de atención al público que por entonces estaban habilitadas.
Con el dinero que cargaron en bolsas con el logo del supermercado, el trío de delincuentes dejó el sitio con rumbo desconocido. "En el interior del local, pero más bien hacia adentro, había un policía de civil que, creo, estaba contratado por el local pero nunca actuó, tal vez para evitar males mayores", explicaba el testigo del saqueo.
La cadena de supermercados Átomo -por lejos la más castigada por los delincuentes en la provincia- había sufrido el asalto a la sucursal de la Cuarta Sección (Paraguay y Tucumán) 20 horas antes, cuando cuatro delincuentes armados se llevaron dinero poco antes de que el local cerrara. Tal como en este caso, los delincuentes no fueron hallados.
Otra vez boqueteros intervinieron en Guaymallén. En esta ocasión arrasaron cuatro locales y hasta cenaron y bebieron en uno de ellos. Una de las víctimas recién inauguraba.
Los cuatro detenidos por el golpe al Banco Regional de Cuyo del miércoles eran obreros que iban a trabajar. Ayer, la fiscal optó por dejarlos libres.