De punto. Locales de esa zona de Chacras de Coria ya han sido asaltados con idéntico método.
Ayer a las 3.50 de la madrugada, el pub Pueblo Chico, ubicado en Mitre al 1400 de Chacras de Coria, era un hervidero de gente. Una banda de covers había terminado con su performance y los asistentes que poblaban las mesas hablaban fuerte porque la música de ambiente también estaba fuerte.
Por eso, pocos se dieron cuenta de que cinco sujetos que cubrían sus rostros con pulóveres y que lucían armas de fuego acababan de ingresar para explicar que no todo sería fiesta en esa noche.
A los gritos -que taparon al ruido provocado por la música que había en el local- les indicaron a todos que se tiraran al piso y que no intentaran nada raro.
De ese modo, el suelo de Pueblo Chico quedó tapizado por personas de ambos sexos. Uno de los asaltantes se dedicaba a amenazar a los cautivos y a dar órdenes a sus secuaces, que, uno por uno, les quitaron las pertenencias a los comensales.
Teléfonos celulares, billeteras de caballeros y carteras de las damas, algunos relojes y algunas joyas, fueron parte del botín con el que se escaparon los delincuentes según la denuncia radicada en la Oficina Fiscal Once de Luján que hicieron algunas de las numerosas víctimas.
Sin embargo, eso no fue todo: antes de irse, uno de los delincuentes vio tres guitarras que descansaban en sus atriles después de haber formado parte del recital que la banda ofreció. Los instrumentos estaban en el escenario.
De las tres, el delincuente encapuchado -que, se cree, debe saber algo de guitarras- escogió una acústica marca "Ovation" y desechó las dos restantes. Se la puso al hombro y escapó cual bohemio por entre medio de la gente tirada en el piso. El músico, luego, maldijo su suerte.
Entre las víctimas se encontraba Carlos Calvi (35), uno de los propietarios del local, a quien también le quitaron parte de la recaudación que tenía en una de las cajas registradoras.
En total, las víctimas indicaron en sus denuncias que la banda estuvo en el pub menos de cinco minutos. Y nadie pudo precisar en qué se fueron.
Los golpes a lugares de esparcimiento (restaurantes, pubs, y hasta casas alquiladas para casamientos) han experimentado un notorio crecimiento en los últimos meses. Los ladrones, en los más de los casos, actúan con el factor sorpresa como aliado y en muchos de los sitios, la seguridad es precaria o bien nula; por eso, la mayoría de los casos no son resueltos. (ver aparte).
Es un estudiante de arquitectura de 20 años. El 20 de este mes escribió una carta a sus allegados en la que explicaba su decisión. Pero no lo encuentran ni vivo ni muerto. Pedido de ayuda.