La parte trasera del Subaru chileno fue impactada por un móvil de la Policía.
Tres ciudadanos chilenos están detenidos en la comisaría Tercera después de protagonizar un extraño episodio con varios móviles policiales. Los extranjeros, que se desplazaban en un moderno Subaru, fueron perseguidos por dos patrullas, en plena madrugada y en el medio de la infernal cacería los policías tirotearon el vehículo de los trasandinos.
Los chilenos apresados son José Luis Campus, Marcelo Millahual y Cristian Eugenio Lillo, sobre quienes no pesa ninguna imputación.
Hasta anoche todo estaba muy confuso, dudas que también desconcertaban a las autoridades judiciales que investigan el hecho pues todavía no sabían como caratular el episodio.
La única versión que se pudo conocer es la que aportaron los cuatro policías que están involucrados en el hecho, aporte que tiene varios perfiles poco claros.
Esos son los cuestionamientos que tienen los funcionarios de la justicia.
El hecho comenzó a las cuatro de la madrugada frente a la Fuente de los Continentes, en medio del Parque General San Martín.
En ese sitio estaba estacionado el auto Subaru de los chilenos.
Al parecer los turistas tomaban algún tipo de bebida, que algunos señalan que sería alcohólica, cuando apareció en escena el móvil policial 1783, del Grupo Parque.
Supuestamente cuando los policías se acercaron a identificar a las tres personas que estaban en el auto con matrícula chilena -tres hombres jóvenes- el vehículo salió a gran velocidad y atrás de él partió la patrulla.
A partir de ese momento se conoce sólo la versión policial, que no estaría suficientemente respaldada con las pruebas que los investigadores han podido recolectar.
El Subaru partió hacia calles de la ciudad, seguido de cerca por el móvil policial.
Por el desconocimiento que los trasandinos tienen de las calles mendocinas, el vehículo chileno habría recorrido de contramano varias calles.
A los minutos de la cinematográfica persecución se sumó la camioneta Ranger de la Policía 1395, alertada por los otros efectivos.
El Subaru recorrió a gran velocidad varias calles y hasta ingresó a la playa oficial de la Casa de Gobierno.
El vehículo luego partió también de contramano por Pedro Molina y luego salió hacia el sur, e ingresó al barrio Bombal.
En ese trayecto es donde los policías declararon que los sospechosos les dispararon con armas de fuego y que ellos respondieron con las 9 milímetros oficiales, generándose un tiroteo.
Cuando el auto de los trasandinos recorría calle La Pampa fue encerrado por ambos móviles policiales y se produjo un doble choque.
En ese momento los turistas fueron apresados y enviados a los calabozos de la comisaría Tercera de Ciudad.
Según especulan los pesquisas, la versión del tiroteo no estaría suficientemente fundamentada.
Luego de una minuciosa inspección, no se pudo encontrar ninguna arma en poder de los chilenos y tampoco ninguno de los móviles policiales resultó alcanzado por algún proyectil.
Sin embargo no ocurrió lo mismo con el Subaru, que tiene seis impactos de balas policiales, además de las roturas ocasionadas en el choque con los dos móviles.
Los detenidos todavía no presentaron ningún abogado que los defienda. Las autoridades judiciales han realizado contactos con funcionarios del consulado chileno para saber si los tres trasandinos detenidos tienen antecedentes policiales.
Durante la tercera jornada del juicio, un policía comprometió a Carlos Molina, uno de los tres imputados en la causa.
creo que no se trataría de xenofobia... aunque si de la sempiterna incapacidad policial; los chilenos, al fin de cuentas, escapaban de los policias. Lo criticable es que los canas, para variar, anden a los tiros cuando la situacion no lo amerita (cuando mucho, los chilenos estaban pasados de copas y cooriendo picadas... no se sabe contra quien, de paso) y se borren cuando los chorros son reales, armados y realmente peligrosos.
creo que no se trataría de xenofobia... aunque si de la sempiterna incapacidad policial; los chilenos, al fin de cuentas, escapaban de los policias. Lo criticable es que los canas, para variar, anden a los tiros cuando la situacion no lo amerita (cuando mucho, los chilenos estaban pasados de copas y cooriendo picadas... no se sabe contra quien, de paso) y se borren cuando los chorros son reales, armados y realmente peligrosos.
hummmmmmmmmmm?....que raro ?.....no será un caso de xenofobia policial?