Están limpiando el ingreso a la escombrera y al basural municipal de San Martín, lugar que desde hace años viene creciendo en desperdicios de forma caótica y casi sin control. Las tareas, encaradas por la comuna y la Dirección Provincial de Vialidad, ya arrancaron y demorarán dos meses más.
El basural está ubicado en un predio de 10 hectáreas en Alto Salvador, un distrito rural al norte de la ciudad. El ingreso más utilizado por los camiones recolectores es transitando por calle Míguez, un camino de tierra ancho, de más de 14 metros, que corre al oeste del predio pero que, en los últimos tiempos, se ha visto bloqueado e inundado por más de mil camionadas de residuos y escombros, volcados directamente allí.
"Hemos encarado dos trabajos paralelos: la limpieza de la calle Míguez y el amontonamiento de los escombros ubicados a la entrada del basural (una zona de unos 300 metros cuadrados) que están siendo empujados hacia la depresión natural que hay en el predio", explicó Darío Álvarez, a cargo del área de Obras de la comuna. Completó: "La calle Míguez se había convertido en una huella en la que todo el mundo tiraba sus desperdicios. Ahora queremos recuperar ese camino y si la gente tiene escombros para tirar, que lo haga entrando hasta el final".
El basural tiene más de diez hectáreas y tanto las montañas de residuos como las de escombros habían avanzado sobre la calle, a tal punto que durante un trayecto de casi dos kilómetros, la Míguez se había visto reducida a sólo una huella ondulante de cuatro metros de ancho. Si bien el problema todavía no está solucionado, el trabajo conjunto de las máquinas de Vialidad y la Municipalidad ha permitido despejar 30% de la calle.
Tanto Vialidad como la comuna coinciden en que hay un problema cultural y que, históricamente, vecinos, empresas constructoras de la zona, bodegas y en ocasiones hasta la misma Municipalidad, han descargado sus residuos en cualquier lugar de la Míguez. "Tenemos que cambiar eso y concientizar a la gente: vamos a señalizar la calle y a despejar todo el camino hasta la depresión para que cualquiera pueda entrar y arrojar los escombros", dijo Álvarez.
Al mismo tiempo, el Ejecutivo enviará al Concejo Deliberante un proyecto para fijar multas a quienes arrojen su basura en cualquier lado. "Las entradas al basural son dos: por ruta 7 doblando en calle Míguez, o por carril Costa Canal Montecaseros, hasta Cereceto y volver por Míguez. Esos son los caminos que tiene que tomar la gente a la hora de descargar escombros; una vez en la esquina de Míguez y Barrera se ingresa a la escombrera".
Respecto a la gente que vive en la zona y que de a poco ha formado un asentamiento inestable que lucra con la basura, Álvarez señaló: "Estamos viendo cómo solucionamos ese problema y ya hemos acordado algunas reuniones. Acá la prioridad es que se descargue la basura y los escombros donde debe ser".
A poco de asumir, el intendente de la Ciudad de Mendoza se caracterízó por lanzar una batería de anuncios y modificaciones. Algunas provocaron protestas y otras fueron aplaudidas.