Enrejada pero abierta. La zona sigue siendo objeto de la inseguridad y el vandalismo.
La plaza de las Artes y las Flores fue uno de los primeros espacios verdes de Mendoza en donde se decidió aplicar un cierre perimetral por las noches en son de combatir la inseguridad.
Hoy, a casi un año de promovida esta medida, este predio luce un enrejado como un bizarro detalle decorativo. Pues, según afirman los vecinos y el personal, nunca cierran los portones.
Se trata del predio ubicado en el carril Mathus Hoyos, próximo a la cancha de Boca de Bermejo. Los vecinos denuncian la siguiente situación: "Es el mismo problema que tenemos desde hace mucho tiempo. Se juntan las patotas en la plaza por las noches y nadie las puede sacar". Aunque de igual modo, las opiniones entre los vecinos son encontradas.
Ciertamente, el complejo está perimetralmente bloqueado, ya que está rodeado por muros en sus laterales y fondo. Mientras que la reja termina de completar el cerco. La cuestión es que la misma tiene los portones abiertos, y de acuerdo a lo declarado tanto por el personal municipal como por los vecinos, ni si quiera hay candados para cerrarlos. Claro está, tampoco tienen la orden de hacerlo.
Según afirma la gente de la zona, por las noches hay un solo sereno, que además de estar sólo, no cuenta con un arma ni un teléfono para avisar a la policía ante cualquier eventualidad. Muchas son las versiones locales que coinciden en que los cuidadores reciben permanentes acosos u amenazas de parte de algunos jóvenes. "El problema es que hay barrios bastante complicados por acá. Es inevitable que los pibes vengan", afirmó el placero, Juan Carlos Estrella.
Algunos -sobre todo los más jóvenes- piensan que este lugar es un espacio público, por lo que no es correcto cerrarlo a ninguna hora. Su argumento es sencillo: "Por qué nos tienen que cerrar el lugar porque hay pibes que se la echan (crean problemas o hacen lío). Que solucionen el tema con estos flacos y listo", declaró Gonzalo (23), quien afirma asistir regularmente a la plaza por las noches.
Sin embargo, la decisión comunal ya está tomada: la plaza debe cerrarse por las noches. Por esta razón, ya están colocadas las rejas. En este sentido, una ex miembro de la Unión Vecinal y Cultural El Bermejo, manifestó: "No sé para qué hicieron esta cuestión de las rejas, si no cierran nunca".
El lugar, que tiene 5.000 m2, es un orgullo para todos los habitantes de El Bermejo. En mayo colocaron las rejas, solución que formaba parte del proyecto original, elaborado por los artistas Rosana Sardi y Ramiro Quesada. Los portones de la plaza se iban a cerrar a las 22 y abrir a las 8.
Desde el municipio se informó que están al tanto del problema y que se reunirán con los vecinos para buscar una solución.
El municipio estima que el emprendimiento demandará una inversión de 7 millones de pesos y figura en un anexo del presupuesto provincial.