Hace seis meses un cortocircuito estropeó la instalación eléctrica. La oficina, ubicada a 20 kilómetros de San Martín, cubre una zona de 6.000 habitantes y también carece de gas y teléfono.
El tema se reavivó cuando un municipal se hirió con una jeringa descartada en una bolsa de basura.
Los microemprendedores presentaron un amparo para volver a instalar sus puestos en los sitios acostumbrados.