Protestas. Los artesanos piden regresar a sus lugares habituales y reúnen firmas de vecinos.
"Todavía no entiendo muy bien esta medida inconsulta que apunta a ganar los espacios públicos. ¿Dejando vacía la plaza y la vereda norte de Garibaldi y San Martín?", se preguntó la vecina del Centro Graciela Jalás.
"Si el municipio dice que tiene tantos artesanos que quieren trabajar, pues entonces que deje a los que estaban y a los otros que están en lista que los envíen para ocupar los otros espacios públicos vacíos de la ciudad", resaltó María del Carmen, comerciante de calle 9 de Julio, frente a la plaza España.
Carlos, otro vecino y vendedor señaló que con la partida de estas 100 familias, la plaza España quedará nuevamente vacía, como ocurría en plena crisis. "En esa época no podías cruzar la plaza, porque estaba copada por malvivientes y se hablaba de ocupar los espacios públicos para ganarle a la inseguridad".
Graciela Jalás agregó que la comuna capitalina debería realizar una audiencia pública para decidir el funcionamiento o no de las ferias de microemprendedores en plazas y otros lugares públicos del microcentro mendocino. "Después de muchos años, la plaza España estuvo vacía y otra vez volvieron los chicos con sus patinetas a romper bancos y mayólicas, mientras otro grupo se dedicaba a drogarse o a tomar alcohol". Carlos y María del Carmen agregaron: "Es un pena que familias enteras, trabajadoras, que atraían a turistas y a ocasionales visitantes del Centro, tengan que irse y vuelvan personas que sólo utilizan estos espacios para hacer daño o como guarida".
La gran mayoría de los vecinos de esta zona, especialmente de Plaza España, quiere que continúen los puestos de venta de artesanías durante los fines de semana. Y más de un centenar de ellos ya han firmado un petitorio para manifestarse contra el traslado. Ayer, en la zona de la plaza, en total ya habían sumado unas 7.000 adhesiones, mientras que en calle Garibaldi contabilizaban 3.000 firmas de apoyo.
"No sé los motivos de la decisión, porque no lo han informado mucho a los vecinos, pero me parece que deberían continuar los artesanos en la plaza , porque nos sentimos más seguros, siempre hay gente tanto de día como de noche", resaltó una señora vecina que paseaba a su perro y prefirió no dar su nombre.
Ayer, los artesanos confirmaron que presentaron un recurso de amparo porque consideran que la decisión del municipio capitalino de trasladarlos a otro sector es arbitraria.
Mariana Juri, subsecretaria de Turismo, Cultura y Desarrollo Económico de la comuna, expresó que de los 140 artesanos, 40 ya han aceptado el cambio de lugar de la feria. "El miércoles , habilitaremos el nuevo espacio en calle Villalonga (ex Estación del ferrocarril San Martín)". Dijo que el cambio de lugar se basa en dos resoluciones: recuperar la fisonomía en plazas y otros sitios y ganar dos espacios que estaban abandonados.
Hace seis meses un cortocircuito estropeó la instalación eléctrica. La oficina, ubicada a 20 kilómetros de San Martín, cubre una zona de 6.000 habitantes y también carece de gas y teléfono.
El tema se reavivó cuando un municipal se hirió con una jeringa descartada en una bolsa de basura.