
Hoteles repletos, calles, restaurantes y bares atestados de gente son el saldo que una vez más dejó la Fiesta Nacional de la Vendimia. Sólo que en esta oportunidad, los datos provisorios arrojan más turistas que en 2007. En total, durante los primeros diez días de marzo, unos 71 mil turistas visitaron Mendoza, cerca de un 10 por ciento más que el año pasado.
El incremento de visitantes se explica, según la Secretaría de Turismo, por la fuerte promoción que realizó esta cartera en todo lo que hace al mundo de la Vendimia, en especial durante febrero pasado en Buenos Aires, y -además- por el crecimiento de plazas hoteleras, alojamientos y posadas. A esto se suma que en los primeros días de marzo, "no existe otro evento a nivel nacional que compita con la Fiesta", precisó el secretario de Turismo Luis Bhöm.
Por eso, el balance también es positivo para los representantes del sector hotelero y de las agencias de viajes y turismo. Unas semanas antes de que comenzaran los eventos que rinden homenaje a la cosecha de la uva, la ocupación de camas llegó al 90 por ciento. Con el paso de los días, ese porcentaje se fue incrementando y al finalizar la Vendimia los números arrojaron entre un 95 y 98 por ciento de plazas llenas.
Lo cierto es que todos los sectores coincidieron en señalar que en esta oportunidad se notó mayor presencia de visitantes europeos, como alemanes, ingleses y holandeses, y también de norteamericanos. Sin embargo, el ranking lo siguen liderando los turistas nacionales y chilenos.
A su vez, algunos indicios demuestran que los turistas se alojaron más cantidad de días que en la Vendimia anterior. "Pero eso se va a saber con seguridad dentro de una semana cuando se termine de procesar una encuesta de percepción, satisfacción, estadía y consumo que se elaboró por primera vez a 400 personas que llegaron a Mendoza específicamente para Vendimia", aclaró Bhöm.
Mientras tanto, algunos sondeos del mes de febrero ya adelantaron que el gasto promedio de los turistas fue de 200 pesos por día y por persona, y que su estadía en Mendoza fue de entre 5 y 7 noches.
"Los hoteles de 4 y 5 estrellas estuvieron llenos y el resto llegó a una ocupación por arriba del 95 por ciento", sostuvo Jorge Segovia, uno de los representantes de la Asociación de Hoteles y Bares.
Para Segovia, si bien el panorama fue "muy importante", el movimiento se presentó igual que el año pasado. "Hay que recordar que las reservas se hacen desde octubre, porque tanto Vendimia como Semana Santa son temporada alta para nosotros", explicó.
Como la Fiesta de los mendocinos cobra mayor trascendencia con el paso del tiempo, tanto la hotelería como la gastronomía han tenido que ponerse a la altura de las circunstancias, algo que genera una aceptación positiva por parte de los turistas.
"Hay hoteles para todos los gustos y precios. Existe una hotelería muy bien equipada y la más tradicional ha tenido que ponerse al día con las nuevas tecnologías y elementos de construcción. Con la gastronomía pasa lo mismo, hay tenedores para todos los bolsillos que van desde 15 pesos a 200. Por eso, el que viene a la Vendimia sale satisfecho. Además todos se quedan fascinados con el espectáculo, el fervor de la gente y los carros", añadió Segovia.
Por su parte, Eduardo Andía, presidente de la Asociación Mendocina de Agencias de Viajes y Turismo (Amavyt), también reconoció que hubo más gente que el año pasado. "Tanto antes como durante la Vendimia, los hoteles estuvieron a full", dijo.