
ace diez años que el mp3 pasó a ser parte integrante de la vida de mucha gente: en aquél entonces se presentaba el MPMan F10, un reproductor con capacidad de 32 MB, ampliable a 64. Tenía unas dimensiones de 91x70x165,5 mm, y se presentaba como “más pequeño que un disquete”.
La conexión se realizaba a la PC mediante un puerto paralelo y su pantalla LCD sólo facilitaba la pista que se estaba reproduciendo.
No llegó a ser un aparato con éxito de ventas debido a que pocos meses después salió al mercado Río PMP300.
Su competidor hizo que el primer reproductor de la historia rebajase su precio a los 200 dólares y tuviese que evolucionar al F20, un modelo similar que utilizaba tarjetas SmartMedia 3.3v y que funcionaba con una pila AA en lugar de una batería recargable NiMH.
Hoy, el MP3 es el artículo más codiciado por los más chicos. Pero no todo es bueno: los médicos advierten que pasar toda una vida con música fuerte en los oídos puede producir sordera.
De hecho, han aumentado los casos de gente que va al otorrino y termina confesando que es adicta al MP3.
Sea como sea, el aparatito ya cumple una década y ha logrado desplazar a los viejos y queridos cd´s que para algunos ya son un recuerdo como el vinilo.
El formato
Todo el mundo conoce el MP3 por la importancia que ha alcanzado en muy poco tiempo. Se trata de un formato de compresión que permite codificar los sonidos y, por tanto, la música, y los últimos modelos también reproducen formatos MP4 en pantalla LCD.
Una canción en formato MP3 ocupará en el disco duro de una PC alrededor de 10 veces menos que la misma canción si hubiera sido grabada desde un CD-audio sin ninguna compresión. Dicho de otra manera: un CD que sólo almacene archivos MP3 puede guardar el equivalente a 10 CDs-audio; es decir, alrededor de 10 horas de música.
Con historia
Vale recordar que este formato fue desarrollado principalmente por Karlheinz Brandenburg, director de tecnologías de medios electrónicos del Instituto Fraunhofer IIS, perteneciente al Fraunhofer-Gesellschaft - red de centros de investigación alemanes - que junto con Thomson Multimedia controla el grueso de las patentes relacionadas con el MP3. La primera de ellas fue registrada en 1986 y varias más en 1991. Pero no fue hasta julio de 1995 cuando Brandenburg usó por primera vez la extensión .mp3 para los archivos relacionados con el MP3 que guardaba en su ordenador. Un año después su instituto ingresaba en concepto de patentes 1,2 millones de euros. Diez años más tarde esta cantidad alcanzó los 26,1 millones.
Fue el primer formato de compresión de audio popularizado gracias a Internet, ya que hizo posible el intercambio de ficheros musicales. Los procesos judiciales contra empresas son resultado de la facilidad con que se comparten este tipo de ficheros.
Tras el desarrollo de reproductores autónomos, portátiles o integrados en cadenas musicales (estéreos), el formato MP3 llega más allá del mundo de la informática.
Existen numerosos medios para escuchar archivos MP3. Si la PC era en principio el único intérprete de este medio, en los últimos tiempos han aparecido diferentes aparatos reproductores compatibles con esta herramienta.