Asaltada en doble turno: a la mañana y a la tarde

Una vendedora de Gregoris fue víctima de un atraco a la mañana. Luego, dos mujeres la asaltaron por la tarde. En cinco horas, la chica fue dos veces a denunciar. Un caso que podría ser para el Guinnes

miércoles, 27 de febrero de 2008

Rolando López

Ayer, miércoles 27 de febrero de 2008, no pasará como día más para Ana Sabrina Carrizo, una vendedora de 22 años de la firma de ropa Gregori's. Ese día, la chica fue protagonista de un récord que nadie quisiera poseer: ser víctima de dos asaltos a mano armada en menos de cinco horas y perpetrados por distintos delincuentes.

Lo que se dice tener pésima suerte. La chica, se sospecha, deberá haber pedido unos días de descanso a sus empleadores después de sufrir los atentados tan seguidos por más que es una novata que lleva apenas tres meses en ese trabajo. Y alguien -no faltan de ésos- le debe haber aconsejado visitar a una bruja para que le aleje la mala fortrtuna que ayer se ensañó con ella.

A la mañana El día para olvidar de Ana Sabrina comenzó ayer a las once menos diez de la mañana cuando estaba en el local Gregori's, ubicado en el cruce de Zapata y Panamericana de Godoy Cruz, frente a Palmares Open Mall. A esa hora, según consta en la denuncia, aparecieron dos hombres jóvenes que se hicieron pasar por cleintes.

Sabrina estaba con su compañera de ventas y pensó que los sujetos iban a comprar. Pero no. Al cabo de unos minutos los falsos clientes sacaron a relucir sus verdaderas intenciones junto con sus armas de fuego y encañonaron a las dos chicas para después encerrarlas en un apartado. Los delincuentes se hicieron de una buena cantidad de ropa marca Gregori's. de un DVD y huyeron con las prendas y el aparato. Las chicas, entretanto, habían conectado la alarma de pánico. La policía llegó rápido pero no lo suficiente para detener al dueto.

Un rato más tarde, Ana y su compañera de trabajo llegaban a la Oficina Fiscal Tres de Godoy Cruz para radicar la denuncia por el asalto. Ana no lo sabía, pero poquitas horas más tarde volvería a ese sitio a radicar otra denuncia. En la tarde Una vez superado el trance por el atraco, Ana volvió al local donde por la mañana la habían asaltado.

Debe ser una excelente empleada porque llegó algunos minutos antes de que lo hiciera el encargado que tiene las llaves para abrir. Pero estaba claro que el destino tenía ensañación para con la joven vendedora. De acuerdo con la denuncia hecha en la Oficina Fiscal de Godoy Cruz, dos chicas que pasaban por esa esquina, que estaban bien vestidas y que no despertaban mayores sospechas, se acercaron hasta la vereda donde estaba Ana y una de ellas sacó una navaja.

Difícil de creer pero cierto: antes de la cinco de la tarde las dos ladronas le quitaron la cartera con su documentación personal y una campera liviana para después escapar con la misma facilidad con que lo habían hecho los ladrones de la mañana.

Ana quedó en estado de estupefacción: por el nuevo asalto y por no creer que lo que la acababa de suceder: así como un rayo no cae dos veces en un mismo lugar y que las estadísticas dicen que el Gordo de Navidad nunca lo vuelve a ganar quien ya lo ganó, la Mendoza actual permite que una persona sea asaltada por distintos ladrones, en pleno día y con cinco horas de diferencia.

Hacia la tarde, Ana regresó a la Oficina Fiscal Tres y algunos empleados judiciales creyeron que su presencia obedecía a que venía a aclarar algunos datos del asalto de la mañana. Pero no: iba por el segundo asalto del que fue víctima; el del turno tarde.

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