Jueves 24 de mayo de 2012 | 13:55 hs
El swasthya es de todos los estilos que brinda esta disciplina, el más completo, según nos cuenta el maestro Edgardo Caramella. Produce efectos rápidos y duraderos como ningún otro. “Es algo muy fuerte e intenso, que te carga las baterías”, define una instructora mendocina.
martes, 09 de diciembre de 2008
El maestro de swasthya yoga, Edgardo Caramella, visitó la provincia para brindar una jornada libre y gratuita sobre esta disciplina que da de qué hablar por estas tierras. Es que “yoga antiguo”, “Método DeRose”, “calidad de vida en la práctica” y el “curso de la dieta del yoga” son algunas de las actividades que cada vez se practican más en Mendoza y que han sido declaradas de interés por la Secretaría de Cultura de nuestra ciudad.
Para entender mejor, el swáSthya yoga (se pronuncia suástia ioga), es de todos los tipos de yoga existentes, el más completo -según nos cuenta Caramella-, produce efectos rápidos y duraderos como ningún otro.
Sobre esta disciplina, la instructora mendocina de swáSthya, Natalia Aramburú comenta: “Es un yoga fuerte, que da energía y que lleva a las personas a un desarrollo multilateral. Todo el mundo piensa que yoga es algo tranquilo y si bien hay algunos tipos que sí lo son, este en realidad es algo muy fuerte e intenso, que te carga las baterías”.
Y en cuanto a su nombre, remite al más antiguo (correspondiente al período preclásico), realizado por el maestro DeRose.
Se caracteriza principalmente por: ser una práctica extremadamente completa, integrada por ocho modalidades de técnicas como mudra (gesto reflexológico hecho con las manos) y mantra (vocalización de sonidos y ultrasonidos), entre otras; por la codificación de las reglas generales, simplificando el aprendizaje del practicante y ahorrándole tiempo al instructor en descripciones e indicaciones innecesarias; y por último, porque rescata el concepto primitivo de entrenamiento, es decir que consiste en ejecuciones más naturales, en secuencias encadenadas sin repetición.
A la pregunta de porqué elegirlo frente a otros estilos, la instructora Natalia Aramburú, responde en detalle: “Me dedico al swáSthya, yoga antiguo, porque encontré en esta filosofía práctica muchos puntos de contacto, aspectos que tenían que ver conmigo”. Agrega que decidió estudiarlo en profundidad para poder transmitirlo.
“Lo que más me gusta es dar prácticas y ver cómo la gente mejora, va avanzando, me produce mucha satisfacción cuando algunos también eligen esta profesión". Y al respecto agrega: “Es importante dedicarse de lleno a lo que a uno más le guste, sólo de esa manera se puede tener éxito y ser feliz, y si la profesión aporta a la felicidad de los demás, es mas gratificante todavía”.
Buenas experiencias
Un joven que experimentó esta disciplina bajo las instrucciones de Natalia Aramburú es Santiago Mayorga Boaknin, de 28 años, un ingeniero agrónomo - enólogo de ciudad. “En realidad empecé swáSthya por consejo de una amiga que ya lo estaba practicando y porque me gusta incursionar en nuevas actividades que me saquen de la rutina”.
Santiago cuenta lo que la práctica logra en él: “Me ayuda a relajarme, a tranquilizar la mente y recargarme de energía”. Además dice que es una práctica muy completa porque abarca desde el aquietamiento y concentración hasta las hásanas (es la práctica corporal que implica elongación y fuerza, y ayuda a mantener la parte física en buen estado). “Es una filosofía muy completa y bonita”, concluye Santiago.
Por otro lado, Verónica (28) de Villa Nueva, es otra de quienes decidió empezar yoga para mejorar su flexibilidad y postura, ya que pasaba muchas horas sentada en un escritorio frente a una computadora.
“Empecé en marzo de este año y he notado varios cambios no solamente a nivel físico, como mayor fuerza y flexibilidad, sino también a nivel inmunológico y de estado de ánimo. La verdad es que siempre pasaba los inviernos resfriada o con alergia y este año no me he enfermado ni una vez”. Finalmente agrega que las clases le resultan muy amenas y que disfruta mucho de la práctica.
Así queda presentada otra disciplina que para algunos puede ser un respiro a la rutina y al estrés diario.
Más Información
www.yogaenmendoza.com.ar - Contacto: Natalia Aramburú.
www.edgardocaramella.com.ar
www.yogaempresas.com Florencia Correa - Especial para Estilo
Mi nombre es María Belén. Soy de Mendoza, pero actualmente vivo en Buenos Aires, y prctico SwáSthya Yôga. Me alegro reamente que en Mz se esté llevando a cabo este gran trabajopara mejorar la calidad de vida. Espero que sepan aprovecharlo. Mis mejores deseos a los instructores que llevaron este Método a Mendoza.
Me siento muy feliz porque han dado en el diario un espacio para la calidad de vida. Practico y enseño SwáSthya desde hace algunos años y, realmente, no puedo hacer más que recomendarlo. Gracias, Los Andes on Line por tener en cuenta el bienestar de sus lectores. Mendocinos: súmense a esta propuesta y aprovechen, que Natalia Aramburú es una instructora excelente. Un saludo desde Buenos Aires!
Excelente la nota!! Yo practico SwÃSthya en Mendoza con Nati y doy fe de lo que se disfruta esta práctica. Me ayuda a concentrar la mente , trabajar el cuerpo y principalmente me genera una sensación de equilibrio y bienestar que no había sentido antes. totalmente recomendable!
Felicitaciones Natalia por la iniciativa.. espero que el SwáSthya siga creciendo y la gente lo pueda conocer y disfrutar
Desde Buenos Aires, una recomendación para toda la gente de Mendoza: aprovechen que tienen SwáSthya Yôga en su Provincia y disfruten de su práctica!
Qué bueno que crezca tanto el SwáSthya en mendoza. Un gran trabajo el de Natalia!