La globalización empezó a posicionar la idea de que el futuro de la economía mundial tendrá nuevos actores relevantes en Oriente.
domingo, 07 de diciembre de 2008
La sociedad en una primera etapa tenia en el Mar Mediterráneo su eje económico, desde los fenicios y su culto por los negocios, se construyo una aceitada maquinaria que respondía a la demanda de los bienes mas variados.
El descubrimiento del continente americano desplazó ese eje al Océano Atlántico, origen de un sinnúmero de acciones técnico-sociales conforme se avanzaba sobre los nuevos mercados, la revolución industrial y su correlato tuvieron el mismo grado de magnitud en ambas márgenes continentales.
En la década de los '90 la globalización empezó a posicionar la idea de que el futuro de la economía mundial tendrá nuevos actores relevantes en la porción del globo terrestre que conocemos como Oriente.
Los tigres del sudeste asiático fue el preludio para que la República Popular China se transformara en el nuevo actor a analizar. Hoy ya se discute que el Océano Pacífico es la vía de comunicación y comercialización para América, pero de manera más significativa para la región sur.
Estudios de importantes organismos, presagian que un grupo de economías emergentes, fuera del G-7 (grupo de las siete naciones más ricas) se posicionarán en la economía mundial, lo que ya ha empezado a despertar temores y esperanzas.
Estas naciones en desarrollo con distinto grado de proyección, es el grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China) que seguramente ya genera su influencia.
Bajo tal predicción Argentina deberá poner en práctica un esquema productivo-comercial para el nuevo escenario donde el eje económico se trasladará al Asia. Y en este esquema, el rol de Argentina será el de socio estratégico de las nuevas potencias.
Para ello, entonces, será necesario avanzar en la eliminación de los desencuentros con Brasil y diversificar las exportaciones a China. Estas deberían ser las primeras asignaturas a superar.
Los siguientes datos intentan demostrar que el rol de China en la economía mundial ya no es mera especulación, sino una realidad que Argentina y especialmente Mendoza debe evaluar con el objetivo de estructurar una estrategia de inserción en el mundo.
El principal problema social y político de China es como alimentar a su población de 1.300 millones de habitantes (22% de la población mundial) con solo el 7% de las tierras agrícolas del planeta.
La participación de China en el crecimiento de la economía mundial ha sido del 27% desde 2003, mientras que la de EEUU fue del 19%.
China es hoy la segunda potencia comercial del mundo y será la primera en 2010, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Esta organización estima también que el 50% del comercio internacional se realizara por China/Asia Pacífico.
El Banco Asiático de Desarrollo (BAD) vaticina un crecimiento del dragón asiático de un 9,9% para el 2008 y un 9,7% en el 2009.
Morgan Stanley (Banco de Inversión de EE.UU.) señala que la nueva clase media china con ingresos crecientes y tendencia a un consumo mas sofisticado alcanzara el 40% de la población (cerca de 600 millones de personas) en 2012.
El aumento de salarios ha beneficiado el incremento del consumo, con un crecimiento anual por encima del 10% en los últimos tres años. Los ingresos per cápita anuales en las zonas urbana se estiman en U$S1.900 y U$S700 los de las zonas rurales. Entre enero y junio del presente año los salarios urbanos crecieron un 6,3% y los rurales un 10,3%.
El crecimiento de la economía china se mantendrá alto, pero puede frenarse moderadamente durante este año y en el primer semestre del próximo, debido fundamentalmente por la desaceleración mundial, debilitando la demanda exterior y los desastres naturales que ocurrieron en el primer trimestre de este año que han ocasionado perdidas de varios cientos de millones.
Mendoza, cuya ubicación geográfica en la ruta del Mercosur se define como relevante por su condición de acceso a los destinos asiáticos vía los puertos chilenos, tiene por delante una oportunidad inmejorable para posicionarse en el ámbito regional.
La infraestructura, los recursos humanos, la investigación, el desarrollo y la innovación tecnológica son elementos de base en la búsqueda de la consolidación y como enlace del Mercosur y Asia.
El gobierno provincial tiene por delante un desafió que supera ampliamente en tiempos el presente período de administración, la convocatoria de todos los actores involucrados (directa e indirectamente), el debate y la definición de objetivos es solamente el primer escalón, conciliar las propuestas sectoriales con el bien común de la sociedad es en definitiva la tarea prioritaria de aquellos que gobiernan.
El mercado constantemente emite señales que preanuncian variaciones, la profundidad de esas variaciones están relacionadas directamente a la capacidad de reacción de los inversores internacionales.
El ejecutivo provincial deberá procurar que los frentes externos e internos conjuguen y den prioridad a proyectos de alcance territorial y extraterritorial.
En una creciente integración de la economía global es interesante destacar que los flujos internacionales de bienes, capital y trabajo estarán al frente y en el medio de la economía. Por Dante Moreno - Economista