Ucrania intentaba ayer un pacto de última hora que consiguiera mantener el suministro de gas ruso a sus depósitos.
miércoles, 31 de diciembre de 2008
Bruselas. Ucrania intentaba ayer un pacto de última hora que consiguiera mantener el suministro de gas ruso a sus depósitos.
Las conversaciones se celebraban en Moscú entre representantes ucranianos y de la empresa pública rusa Gazprom, que amenaza con cerrar a las 0 horas del 1 de enero el suministro de gas a Ucrania si los ucranianos no pagan US$ 2.000 millones que, según la compañía, les deben.
El temor en Europa es que Ucrania, que sufre una ola de frío con nevadas continuas y temperaturas que llegaron a los 14º bajo cero, desvíe parte del suministro ruso a Europa a sus depósitos, desabasteciendo así a medio continente.
Las tuberías que conectan Rusia con sus clientes europeos pasan por suelo ucraniano. Algunos países, como Eslovaquia y Hungría, dependen al 100% del gas ruso. Y gigantes como Alemania a más del 50%.
Gazprom advirtió el lunes que además podría subir el precio del gas a Ucrania hasta US$ 415 por cada mil metros cúbicos. Ahora paga US$ 179,50. El ministro ucraniano de Energía, Yuriy Prodan, dijo que tenía “esperanzas” de alcanzar un acuerdo antes de fin de año. Pero el primer ministro y hombre fuerte de Rusia, Vladimir Putin, fue mucho menos optimista: “No quieren pagar”, sostuvo.
Ucrania está siendo uno de los países más castigados por la crisis financiera y ya pidió ayuda de emergencia por 11.700 millones de euros al FMI.