Un plan familiar

El arquitecto Gabriel Bekerman nos presenta un edificio de su autoría, en el que dos familias conviven con total independencia. Desde la cochera en planta baja, hasta la terraza con jacuzzi, se destaca la estética y funcionalidad en cada espacio.

Un plan familiar
El estar se encuentra conectado con el comedor. Está provisto sólo de muebles que se usan y los amplios ventanales conectan directamente con el exterior. El exquisito gusto para decorar en este lugar muestra sillones “Barcelona” de Miess, mientras que en el balcón se pueden ver dos sillas BKF. Fotos: Orlando Pelichotti

miércoles, 03 de diciembre de 2008

Por Alejandro Ortega

Si hay algo que queda muy en claro con esta construcción del arquitecto Gabriel Bekerman es que no hace falta mucho espacio para que una estructura sea estética y funcional.

Ubicado en una esquina céntrica de Mendoza, el profesional construyó un edificio de dos pisos. En la planta baja ubicó el hall de ingreso en donde se encuentra un moderno ascensor, las dos cocheras (una doble y otra simple) y una cómoda y distinguida zona de trabajo.

En el primer piso viven los padres de la familia que encargó el proyecto; en el segundo, la familia en cuestión y en la terraza se destaca una churrasquera, deck de madera y un jacuzzi al aire libre, que transforman esta zona en un sector de ocio y relax.

Un departamento funcional

El hogar de la familia está ubicado en el segundo piso. El ascensor, en este caso, no sólo cumple la función de traslado sino que también de seguridad y privacidad. Es que cuenta con un sistema de codificación especial y privada que, para el que la conoce, permite el acceso a cada sector; mientras que para el que no, inhabilita el sistema.

Es por eso que cuando el ascensor se abre, uno se encuentra directamente con el hall de ingreso al departamento en el que una impactante pintura de Sergio Roggerone da la bienvenida.

Una vez adentro, algunos puntos sobresalientes caracterizan la estructura. Por un lado, el interior siempre está conectado con el exterior a través de aberturas de aluminio. Por otro, cada lugar está pensado para ser usado, es decir que no existen espacios ni muebles inútiles.

Y, por último, la arquitectura notablemente minimalista adquiere calidez, en cada ambiente, gracias a la decoración especialmente pensada y elegida por sus propietarios.

El departamento tiene, en total, 150 metros cuadrados cubiertos y cuenta con los siguientes espacios: cocina, estar - comedor, dormitorio para chicos, baño de visitas (que, a su vez, funciona también para los pequeños de la casa) y habitación en suite.

Lo cierto es que más allá de esta distribución, con este departamento, Gabriel Bekerman demuestra que una buena manera de aprovechar los espacios es tratar de que cada lugar tenga su función, no sólo a nivel arquitectónico, sino también en el plano decorativo.

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