miércoles, 10 de diciembre de 2008
Hace menos de dos meses, Los Andes publicaba la historia de Violeta, una tigresa de Bengala que fue retirada de una casa en Rivadavia donde fue criada y llevada al Zoológico provincial.
El animal pertenece a José Valenti, quien tiene un museo en el departamento del Este, llegó a sus manos recién nacido y fue criada por él en cautiverio hasta que fue retirada por la Dirección de Recursos Naturales. El dueño reclama el animal y argumenta que el felino está depresivo y deteriorado.
Desde Recursos aseguran que no se puede tener ese tipo de animales en una casa y en aquel momento Guido Loza, director del ente, señalaba: “Nadie puede decir que es bueno tener un pájaro, un puma o un guanaco porque éstos se encuentran en nuestro entorno y está prohibida su caza y tenencia”.
Sin embargo, en este caso particular evalúan la excepción ya que el animal no se adapta al Zoológico y muestra todos los signos de la domesticación. Dentro del área aún sigue debate, mientras el dueño reclama.