miércoles, 10 de diciembre de 2008
Los vecinos aprovecharon la presencia de los medios para expresar que el incidente con el puma se suma a una larga lista de problemas que acarrea el cañaveral y la finca ubicada al costado del Barrio Ujemvi. "Mi marido y mi hijo con un machete cortan las cañas y los yuyos.
Una vez les salieron dos víboras. Le pedimos a la Municipalidad que mantuviera limpio, pero no nos hacen caso", dijo una vecina. La abundancia de vegetación y la oscuridad, dicen, son la combinación perfecta para escondite de delincuentes.
También responsabilizaron a la policía por no vigilar mejor la zona. "Aunque les digamos que vimos a gente allí, no entran", acotaron otros vecinos y agregaron: "Ahora, encima, tenemos un puma que también es una amenaza así que esperamos que esta vez hagan algo".