El reclamo tiene unos 20 años, al igual que el problema: los vecinos del barrio Kobe -Luzuriaga, Maipú- señalan una buena cantidad de perjuicios que sufren por vivir entre las moscas que son atraídas por una empresa avícola de la zona.
Asunto que derivó, hace aproximadamente diez años, en más de setenta demandas contra la comuna maipucina (aún no resueltas), según comentaron a Los Andes; y que hoy retoma importancia por la proyección de grandes barrios privados en este sector.
"Desde que llegamos al barrio tenemos problemas con las moscas. Es por un criadero de pollos que queda por acá cerca (Hipólito Yrigoyen 700). Inclusive, hemos tenido problemas graves de salud. Pero lo peor se da durante los fines de semana: ahí se llena todo de un olor espantoso que no nos deja vivir en paz", arrojó la vecina Gladys Alcaraz, de la calle Cerro Campanario, ubicada a dos cuadras de la empresa Brugnoli (1963), la avícola en cuestión.
"Antes venían de la municipalidad a fumigar, pero lo hacían con un veneno que provocó que mi hija Florencia tuviera problemas bronquiales desde los 6 meses de vida. Ahora sólo se limitan a tirar veneno por los alrededores", dijo Griselda Hernández, otra vecina.
Y así es como entre exposiciones de todo tipo, los lugareños fueron comentando acerca de esta temática que tiene tantos años como el barrio mismo. A modo de simplificar la secuencia, se puede decir que el barrio Kobe (más de 70 familias); fue entregado en una zona industrial -5 fábricas de distintos rubros se encuentran rodeándolo- , clasificación zonal que está tendiendo a cambiar por la instalación de grandes barrios privados en terrenos cercanos.
"Es verdad que la empresa estaba antes de que llegáramos, la cuestión es que no entendemos cómo pueden haber aprobado estas viviendas conociendo este problema. Acá no podemos permitir que los chicos si quiera abran un helado en la calle, porque inmediatamente se les llena de moscas. Todo esto, sin mencionar que hasta he tenido gente del Cricyt (Centro Regional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas) en el patio de mi casa estudiando los tipos de moscas y las enfermedades que pueden transmitir", dijo, entre otras cosas, la vecina Griselda Hernández.
Aunque a la fuerza, lo cierto es que los pobladores de este barrio que tiene entrada por la variante de Luzuriaga, ya son especialistas en temas relacionados con las moscas. Otro de los habitantes del barrio, Roberto Díaz, bromeó: "Los que levantan estos barrios ¿sabrán del problema o las moscas también tendrán acciones?".
Por su parte, Maymará Brugnoli, de la avícola homónima, afirmó: "El problema es que se levantó este barrio en plena zona industrial. Nosotros hacemos las cosas como corresponde, incluso, somos una de las granjas mejor preparadas tecnológicamente. Recibimos controles permanentes de la municipalidad.
No es que la avícola sea productora de moscas, sólo las atrae, por lo que hemos implementado sistemas orgánicos (trampas y población de abejas) para combatirlas".
De cara al reclamo vecinal, el director de Saneamiento Ambiental del municipio maipucino, Dino Calori, expresó que el problema "está sobre el estudio de impacto ambiental que se haya presentado para dar las habilitaciones". Y agregó: "Llevo poco tiempo en el cargo por lo que no he podido profundizar mucho en el tema. Hay mucho material para revisar".
Las revisiones y arreglo de instalaciones son solicitadas por Ecogas y Enargas. Podrían extenderlas a otros barrios.
La gente de este distrito rural organizó un singular concurso para limpiar plazas, calles y acequias.