Durante el juicio, la pareja intentó acusarse mutuamente pero la dura condena recayó sobre los dos. (Patricio Caneo)
La Cámara del Crimen de San Martín condenó a prisión perpetua a Laura Cecchi (20) y a José González (35). La pareja fue encontrada culpable del homicidio de Mariela Cecchi, una beba de 18 meses (hija de la mujer), que en la mañana del 27 de julio de 2007 ingresó muerta a la guardia del hospital de Rivadavia.
De las pericias realizadas al cuerpo de Mariela, los peritos concluyeron que la niña había fallecido cerca de las 0.30 del 27 de julio, como consecuencia de traumatismos recibidos en el abdomen y en la cabeza, y de haber aspirado esa noche su propio vómito.
La pequeña Mariela sufrió las lesiones mortales durante la mañana del 26 de julio, pero desde el inicio, tanto la madre como su pareja buscaron quitarse responsabilidad en el crimen y se acusaron mutuamente de lo ocurrido. Eduardo ha declarado que a esa hora veía televisión en casa de su padre; Laura, que había salido de compras al supermercado.
Esa mañana la niña recibió una golpiza que le provocó heridas internas. Según el relato de la pareja, la niña estuvo vomitando toda esa tarde. Esa noche Mariela falleció, aunque recién a la mañana siguiente, Laura y Eduardo se presentaron con el cuerpo de la nena en el hospital Saporiti.
La fiscal
Ayer fue el turno de los alegatos y la fiscal Nancy Lecek aseguró que "ambos produjeron la muerte de la niña. Incluso en el hospital acordaron callar la verdad e intentaron confundir a los médicos diciendo que Mariela se había caído de la cama".
Lecek recordó que esa mañana en el hospital "la madre apenas había llorado" y que su pareja "ni siquiera eso". Luego pidió perpetua para ambos, acusándolos de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por ensañamiento.
Carlos Sosa, abogado de Eduardo González, buscó quitar participación a su defendido. Para eso, intentó demostrar que no existían elementos que señalaran que González hubiese golpeado a la niña e incluso cargó las tintas sobre la madre, subrayando que en su primera declaración "se había hecho responsable de lo ocurrido, pero luego cambió, dijo que había mentido y que González era el culpable.
Laura es una persona anormal, golpeadora y con rasgos de psicópata". Así, Sosa pidió la absolución para su defendido.
El defensor oficial de Cecchi comenzó su alegato señalando que "previo a la muerte de Mariela han fallado los controles de la sociedad. En mayo, la madre de Laura (Lidia Alonso) había ido al Juzgado de Familia pidiendo medidas cautelares y la tenencia, porque veía que su nieta corría peligro, pero nada se hizo".
El defensor dijo que no se había podido determinar que los golpes hubiesen causado la muerte y que lo único seguro era que la niña había fallecido como resultado de una broncoaspiración, "algo que le puede ocurrir hasta a un niño sano".
Luego de los alegatos, el tribunal deliberó durante más de una hora y, pasado el mediodía, condenó a la pareja a la pena máxima. Laura recibió prisión perpetua por homicidio agravado por el vínculo y Eduardo tuvo la misma condena por ser coautor del hecho.
Por la mañana se entregaría a la Justicia el actor Ariel Guillermo Del Curto, sospechoso de matar a balazos a Juan Lucero en La Alameda el domingo. Su acusación se ha debilitado y se menciona a otro como autor del homicidio.
Guillermo Ariel Del Curto, actor y docente, estuvo cuatro días escondido acusado de un crimen que no cometió. "Si la justicia y la policía se equivocaron, me van a pagar", aseguró en una conversación con este diario en su casa.