Lo secuestraron y lo torturaron con una picana

La policía detuvo a los agresores del joven, al que acusan de haber robado una campera.

lunes, 03 de noviembre de 2008

Gonzalo Villatoro - Especial para Los Andes

Acusados de privación ilegítima de la libertad y torturas, tres sujetos fueron detenidos ayer en General Alvear en un megaoperativo conjunto realizado por la policía.

Según la denuncia formulada por el joven de 18 años, cuyo nombre no trascendió, tres hombres -dos de apellido Aveiro y el restante, De Vicente- lo secuestraron y luego lo torturaron salvajemente aplicándole, entre otras cosas, descargas eléctricas con una especie de picana de fabricación casera.

"Es un hecho escalofriante, cuando hablamos de la consumación de una tortura" , explicó ayer el subcomisario Fernando Trepicchio, a cargo de Cuerpos Especiales de Alvear.

El motivo que llevó a los tres individuos a cometer el aberrante hecho sería la supuesta sustracción de una campera por parte de la víctima.

Según el relato que brindó el joven en la dependencia policial el sábado por la noche, estuvo bebiendo con sus agresores. Cuando la ingesta de alcohol lo dejó indefenso le dieron de beber una sustancia que lo redujo y lo dejó a disposición de sus captores, que los trasladaron a una vivienda en el pasaje Calafate donde comenzaron con las torturas con el supuesto fin de "obtener información".

Así, le aplicaron golpes de puño, le arrancaron un piercing que tenía en una ceja para después pasar a la etapa más siniestra: lo desnudaron, lo ataron de pies y manos y le aplicaron descargas eléctricas por varios minutos con una especie de picana casera que ya tenían preparada los captores.

"Fueron descargas con 220 watts en distintas partes del cuerpo, lo que es altamente peligroso", añadió el subcomisario.

Sin que el joven admitiera el robo que le endilgaban los sujetos, se dieron por vencidos y decidieron devolverlo a su casa. Lo subieron al mismo automóvil en el que lo habían trasladado al antro de torturas y lo dejaron en la puerta de su domicilio .

Minutos después, el muchacho denunció lo sucedido y, mientras era sometido a pericias médicas que "certificaron las torturas", se inició un operativo con gente de Infantería, efectivos de las comisarías 14 de Alvear y 46 de Bowen y la brigada de Investigaciones.

Se realizaron allanamientos en el barrio San Carlos, en una vivienda de calle Liniers hasta dar con los tres individuos, todos con antecedentes, identificados por la víctima junto al material empleado para torturarlo. Los tres torturadores quedaron alojados en la seccional 14 de Alvear, acusados por el delito de tortura, lesiones y privación ilegítima de la libertad.

Este caso trajo a la memoria de la policía la muerte de Luciano Redimí a manos del "caníbal" Mauricio Reina Mulena, en mayo de 2006. En esta oportunidad, al igual que dos años atrás, los malhechores estuvieron bebiendo junto a la víctima para luego trasladarla a un lugar alejado y someterla a brutales ataques.

El del "caníbal" aún permanece abierto, ya que Luciano Redimí fue hallado muerto dentro de un pozo, con un trozo de su piel cortada y comida por Mulena, quien está prófugo.

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