jueves, 27 de noviembre de 2008
Río de Janeiro. Con inundaciones sin precedentes, el estado brasileño de Santa Catarina enfrentaba ayer una situación caótica de saqueos, derrumbes de tierra y riesgo de epidemias, tras difundirse un saldo de 86 muertos, unos treinta desaparecidos y 54.000 damnificados.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció una partida de 1.180 millones de reales (510 millones de dólares) para ayudar a las víctimas. Lula pretendía sobrevolar la región en helicóptero, particularmente el valle de Itajai, principal polo textil del país, transformado por las lluvias torrenciales del fin de semana en un verdadero mar de lodo.
Fueron denunciados saqueos el martes en supermercados y farmacias en la ciudad portuaria de Itajai, donde la mitad de los 200.000 habitantes fueron evacuados, según el responsable de los bomberos, Samuel Martins.