martes, 25 de noviembre de 2008
Bissau. El motín militar del domingo en Guinea Bissau, condenado de forma unánime por la comunidad internacional, amenaza con desestabilizar aún más a este pequeño país africano ya debilitado por el tráfico de cocaína procedente de Sudamérica.
Las autoridades de Bissau afirmaron que el amotinamiento había fracasado y que la situación estaba “bajo control”. Este lunes la vigilancia fue reforzada en algunos lugares de la capital, especialmente en los alrededores de la sede presidencial.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, “condenó firmemente” el ataque lanzado antes del amanecer contra la residencia del presidente de Guinea Bissau, Joao Bernardo Vieira.