Medio Oriente

Irán ahorcó a un ciudadano acusado de espiar para Israel

Ali Ashtari fue detenido en 2007 y condenado por informar sobre el programa nuclear.

Irán ahorcó a un ciudadano acusado de espiar para Israel
Ali Ashtari tenía 45 años y se lo acusaba de trabajar para el Mosad.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Teherán. Irán anunció ayer la ejecución en la horca de un ciudadano iraní, Ali Ashtari, condenado a muerte en junio por espionaje en favor de Israel, enemigo jurado de la República Islámica.

"El director general del ministerio de Inteligencia, responsable del contraespionaje, anunció el ahorcamiento de Ali Ashtari, que fue condenado a muerte en junio por espionaje por cuenta del régimen sionista", anunció la agencia Isna.

Citando al mismo responsable, la agencia oficial Irna precisó que "Ali Ashtari, el espía del Mosad, fue colgado el 17 de noviembre. Espió en favor del Mosad durante tres años", añadió el responsable, antes de lanzar una advertencia contra "las tentativas de infiltración" de los servicios de inteligencia israelíes "utilizando las redes de comunicaciones, sobre todo Internet".

Ashtari, de 45 años y detenido en febrero de 2007, había sido acusado de estar implicado en una trama de los servicios secretos israelíes con el objetivo de interceptar las comunicaciones de responsables iraníes que trabajaban en el controvertido programa nuclear.

Según Teherán, el condenado habría participado también en operaciones de sabotaje exitosas en instalaciones de investigación iraníes, principalmente en el sector de la energía nuclear.

El director del contraespionaje iraní aseguró en junio que Ashtari consiguió colocar "equipamiento en ciertas instituciones" gracias a "la confianza que tenían en él la Organización iraní de la Energía Atómica e institutos de defensa".

"Algunos de nuestros proyectos de investigación han fracasado por culpa del suministro de esos equipos y en algunos casos los fracasos han sido importantes e irreversibles", añadió el responsable.

El jefe del programa atómico iraní, Gholamreza Aghazadeh, afirmó en enero de 2007 que unos equipamientos eléctricos importados ilegalmente de Turquía provocaron la destrucción de 50 centrifugadoras de enriquecimiento de uranio en la planta de Natanz (centro) en 2006.

En su proceso en junio, Ashtari dijo que era director de una empresa especializada en telecomunicaciones seguras y que trabajaba entre Teherán y Dubai para "clientes especiales en Irán", según la agencia Fars.

Según esas declaraciones, Ashtari fue contactado por dos personas, Jacques Charles y Tony, que lo invitaron a Tailandia, Turquía y Suiza presentándose como inversores potenciales.

"Me dieron equipamiento, como una computadora portátil y una maleta satélite con la que se pueden enviar mensajes en clave", declaró el ajusticiado en el proceso, según Fars.

El objetivo de la operación era facilitar, a través de Ashtari, equipos a los iraníes para poder espiarlos.

Israel nunca ha descartado recurrir a la fuerza militar para detener las ambiciones nucleares de Irán, que según los países occidentales estaría tratando de dotarse de la bomba atómica.

Teherán, que no reconoce a Israel, insiste en que su programa nuclear es puramente civil.

En Irán también están castigados con la pena capital el asesinato, la violación, el robo a mano armada, el tráfico de droga y el adulterio.

Según el diario Etemad, un narcotraficante fue colgado en el sur del país, lo que eleva a 203 el número de ejecutados en Irán este año. Agencia AFP

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