jueves, 24 de mayo de 2012
Editorial
El desplante del Gobernador y de otras autoridades de la provincia al Vicepresidente de la Nación a cargo de la Presidencia durante la inauguración del Laboratorio Pierre Auger en Malargüe, posee un peso simbólico negativo fundamental: ya que pone las míseras diferencias partidarias como más importantes que los hechos de significación pública. Y a las instituciones las rebaja al nivel de las peores pasiones individuales.