Se enfría en Mendoza

La caída del consumo perfora la economía

Las ventas en general en Mendoza se retrajeron entre 20% y 30% en los últimos dos meses. La tendencia a la baja atraviesa con distinta intensidad tanto a rubros suntuarios como bienes durables y productos de primera necesidad. Incertidumbre, retracción del crédito y pérdida del poder adquisitivo son las claves del fenómeno.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Según el antropólogo argentino Néstor García Canclini, el consumo sirve tanto para diferenciarnos como para entrar en un universo de significados que comprendemos todos, tanto excluidos como incluidos. Será por eso que las subas y bajas abarcan a todos, sin importar ingresos.

El consumo se enfría en Mendoza y la retracción ya preocupa. En los últimos dos meses se registran bajas en las ventas del 20 al 30% en promedio en comparación con igual período del año pasado y desde el sector empresario empiezan a ver en sus números la llegada de una crisis que puede agudizarse en 2009.

Pero no todos sufren por igual la caída de las ventas y esto tiene mucho que ver con el orden de prioridades que rige el bolsillo de los mendocinos. Siempre los gastos extras y de lujo son los primeros en resentirse. Bajo esa premisa, los viajes, las comidas en un restaurante, la ropa de marca y las joyas han sufrido una caída de entre 15 y 25%, según empresas del sector consultadas.

Los bienes durables, aquellos que compramos para el hogar y como inversión (un auto tal vez) también han tenido una baja inferior al 10%, aunque, raro caso, los patentamientos de 0 km crecieron en octubre respecto al mismo mes de 2007.

Los productos de primera necesidad, como alimentos, también ha caído en las zonas más sensibles, mientras que en las tiendas y grandes superficies inyectan opciones y ofertas para frenar la retracción en las ventas, ya estimadas en torno al 5%.

Hay dos razones de peso. En los últimos meses, luego del conflicto del campo y de la crisis de los mercados mundiales, los índices de la economía real se vieron golpeados.

La percepción que tienen los consumidores ante las posibles perspectivas sobre el futuro, sobre todo para el próximo año, y las verdaderas consecuencias cimientan un escenario de incertidumbres.

Cuando la economía se retrae, los gastos extras, de placer o de lujo se recortan. Achicarse, es la meta. Desde el sector del turismo en general, junto con los gastronómicos, las compañías de transporte y hoteleros manifestaron una fuerte preocupación.

Javier Agrelo, presidente de la Asociación Mendocina de Agencias de Viajes y Turismo, explicó que "no terminamos de saber si las pérdidas serán tan grandes o si la profecía será autocumplida".

Según Agrelo, ya se siente la caída del 30% en la llegada del turista europeo y del de clase media alta nacional. "Las reservas bajan y el turismo en general ha sufrido una merma de entre 15% y 20%", sostuvo el líder de la cámara, quien todavía recuerda el año 2006 como el de "oro" para el sector.

La hotelería y el transporte informal les está impactando negativamente también. Según sus previsiones, el año próximo tendremos un turismo de tipo nacional, de clase media, básicamente de familias, pero lo peor, según él, serán los meses de abril, mayo y junio. "Serán terribles", sostuvo si no "se replantean las promociones, se gasta más en publicidad, en mejorar la imagen de la provincia y se trabaja en los costos internos".

Mario Badaloni dueño de Andesmar, desde el área del transporte privado y como presidente de la Asociación de Empresarios de la Rodríguez Peña, explicó que la caída en las ventas fue del 40% en octubre. Prevé una bajada similar hasta fin de año y señaló que, con respecto a 2007, la merma es del 50%. Estima que están viviendo “un momento muy difícil" y que para la etapa veraniega no hay señales de mejores números.

Con la misma percepción sobre el escenario, Fernando Díaz, gerente de la Asociación de Hoteleros y Gastronómicos, dijo que "hay una merma en las reservas, hay consultas, pero no concreciones, la crisis fuerte aún no ha llegado".

Frente a esto, ya analizan la posibilidad de salir con más promociones y descuentos para las familias, adelantó Díaz.

El dirigente empresario pintó también la caída del sector de los gastronómicos: "entre 10% y 15% con respecto al año anterior".

“La merma de facturación es notoria pero que les ha llegado primero a los hoteleros, ya que para los restaurantes el consumidor principal es el lugareño”, dijo Díaz.

Sobre esta misma idea, señaló que “los valores de la gastronomía están muy bien posicionados a nivel tarifario, incluso a nivel país.

Lujo recortado

Las estrategias de los consumidores para "achicar" gastos se extendió también a los objetos de extra lujo como las joyas. Las ya no tan tentadores alhajas de las clases altas se vendieron en octubre entre el 20% y 25% menos que hace un año. Según la propietaria de Vendemmia aquellos caros collares que en años anteriores habían vendido para el Día de la Madre, de U$S20.000 y U$S30.000, este año no tuvieron salida.

Además, señaló que continúa en picada la venta de platería, acero y relojería. Aunque en las bolsas del mundo, el oro trepó a máximos históricos en los últimos meses por ser el mercado más estable para proteger el capital, según Victoria Vendemmia "en Mendoza, es el producto menos vendido".

Otro rubro castigado por el percepción de crisis es el del esparcimiento y diversión.
El propietario de Le Club, Osvaldo Osorio, que tiene 5 locales en la Ciudad, señaló que las ventas en sus tiendas cayeron 30%. “El fantasma de la recesión está flotando arriba”, dijo Osorio, mientras explicó que “lo más castigado es el alquiler de DVD. La piratería aumenta considerablemente cuando hay menor poder económico”.

Alarma en durables

Las empresas fabricantes de electrodomésticos y línea blanca -a nivel nacional- estiman que para el año próximo tendrán una demanda entre 20% y 30% más baja que la que tuvieron a lo largo de este año. Carlos Torti, subgerente de Frávega, indicó que ya este año hay una caída en la facturación de entre el 5% y 7% con respecto a 2007.

El plan de estos negocios se sigue apoyando en la venta con tarjetas de crédito, ya que entre el 30% y el 35% se realiza con ellas.

Torti explica que los bancos han inyectado promociones para no perder mercado y esto se les traduce en más ventas a las tiendas. Creen, desde Frávega, que los productos estacionales de aires acondicionados mejorarán los resultados de este último trimestre. Aunque Torti destaca que se ha producido un "notable aumento de la morosidad en el crédito".

Otro de los bienes durables que está en retroceso es la venta de automóviles. Según estimaciones nacionales de Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara) de los últimos dos meses, hubo una caída de 9,25%; en tanto, se patentaron menos automóviles en octubre (37.683) que en setiembre (41.522). Los utilitarios también decrecieron 16,38% de setiembre a octubre.

En Mendoza esta retracción general a nivel nacional no se siente. En octubre los patentamientos aumentaron 6% en relación a igual mes del 2007, y el acumulado anual también muestra un alza sostenida del 15% también en comparación con el año pasado.

Comercio minorista

De todos los sectores, los comerciantes minoristas fueron los que más expresaron inquietud y dudas por la merma creciente de las ventas y la falta de acuerdo entre el sector privado junto con las cámaras que los representa y el Estado.

Los altos costos impositivos, laborales, las duras condiciones de las tarjetas de crédito, la inflación sostenida, la suba de los alquileres que rondó el 20% y la falta de acceso al crédito son algunos de los graves detonantes de la crisis del sector.

“Debemos ser proactivos, no desde la queja, sino desde las acciones preventivas ante la caída en las ventas, los futuros despidos y el cierre de locales”, señaló con energía Adolfo Brennan, presidente de la Cámara Empresaria de comercio, industria, turismo y servicios (Cecitys) de la Ciudad.

“La caída del consumo en octubre tocó el 16%, en promedio. Mendoza -dijo Brennan-tuvo una caída más alta que el resto del país, que fue del 14%”. Para el líder de la Cecitys, llevan una baja, con respecto al 2007, en promedio, en el tercer trimestre del 10%.

Aunque Brennan matizó el escenario al decir que “queremos ponerle una cuota de optimismo, ya que mientras no haya una disminución real de la economía, hay que apostar por la acción”.

Desde la Cámara de la Indumentaria, Vicente Suriano dijo que “la crisis mundial nos creó una psicosis a todos”. Según este dirigente la caída en ventas de este sector es del 20% en promedio, con respecto al año pasado y las primeras marcas como La Martina, Lacoste o Polo están más caras que en el exterior, sostuvo Suriano.

En esta cámara están nucleadas alrededor de 180 comercios de la ciudad, quienes dijeron a Los Andes que “aún no hay despidos desde los negocios de ropa”.

Un importante propietario de una conocida cadena de más de 15 quioscos, ubicados en lugares estratégicos como hipermercados, la terminal, centros comerciales y el aeropuerto, explicó, reservando su identidad, que las caídas hasta setiembre fueron del 5%. En octubre facturaron 10% en positivo por el aumento del 4% sobre el precio de los cigarrillos y el gran aumento en las ventas de las bebidas refrescantes.

Mientras tanto, las grandes superficies han podido mantener sus ventas gracias a atractivas estrategias de precios y descuentos, que deberán reforzar y continuar, dicen, porque ya perciben una merma significativa.

Por su parte, el negocio minorista, tanto comercio como pequeños almacenes, presentan una pronunciada baja, que los ha movilizado en pos de acciones concretas antes de que la luz amarilla se convierta en roja.

“Se ha retraído el consumo entre el 20% y 30%” en los almacenes de Mendoza, señaló el gerente del Centro de Almaceneros de Mendoza, Juan Carlos Nieto. “A la gente ya no le alcanza el dinero, por eso compra menos”, expresó. Esta cámara está en red con 300 pequeños almacenes barriales del Gran Mendoza.

“El almacenero cumple una función social dando fiado el alimento de mayor urgencia para los vecinos”, subrayó Nieto, quien puede transmitir una apreciación más ajustada a la situación de la venta en los barrios. Los pequeños almacenes tienen la presión de pagar al contado a sus proveedores y de soportar así los costos de la inflación y los de seguir vendiendo con la libreta del fiado.

Según las estimaciones de la cadena de supermercados Vea, se percibe “una pequeña desaceleración en las ventas”. Si bien entienden que este año, en comparación con 2007, hubo un aumento en las ventas y el volumen, la desaceleración en sectores de "non food" (no de alimentos básicos) como bazar, electrodomésticos y ferretería es evidente.

Para Vea, octubre fue mejor que setiembre, en el mes pasado hubo una recuperación de los números. Esta importante cadena de súper tiene una estrategia clara de bajar los precios, realizar descuentos a tarjetas de créditos de alrededor del 20% los fines de semana y de darle una salida a las segundas marcas para revitalizar el consumo.

Para otra importante cadena de hipermercados, la tendencia a la baja se mantiene. En los últimos dos meses han sufrido una caída de alrededor del 5%, contaron empleados en reserva de identidad.

Mientras tanto, dos grandes proveedores locales de alimentos explicaron a Los Andes que la caída en las ventas de los híper les está impactando a ellos en sus propias ventas.

A nivel nacional, según la consultora porteña CCR, la facturación de los rubros alimentos, bebidas, limpieza y cosmética se redujo en setiembre con respecto a agosto de 41,3% a 32,4%.

En cuanto al mercado de los vinos, el coordinador de marketing de Bodegas de Argentina y dueño de la firma Dante Robino, Rafael Squassini, dijo que en este momento "la gente busca precios" aunque el crecimiento del vino fino en botella es el líder de la facturación.

Al comparar el primer semestre de 2007 con el de 2008, ha pasado del 57,2% del total facturado al 60% y en claro decrecimiento del vino en caja de 39,5% a 36,4%, respectivamente. Según sus previsiones, el vino fino se mantendrá en tanto el mercado irá tras los vinos premium de precios medios. Los vinos en caja seguirán siendo los líderes en volumen pero no en facturación.

“Todavía está todo muy revolucionado”, sintetizan desde la cadena Vea, ante la pregunta sobre las proyecciones de 2009. Esta opinión es compartida por los almaceneros y las grandes tiendas como también por los sectores relacionados con el turismo.
 
"No sabemos qué va a pasar con el mundo", señala Juan Carlos Nieto del Centro de Almaceneros. Grandes y pequeños dicen no poder hacer previsiones para el próximo año, que está ahí nomás a la vuelta de la esquina. Por: Gabriela Balls - Ilustración: Gabriel Fernández

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