Clínica veterinaria

Los perros ya tienen su primer banco de sangre

Se trata de una experiencia precursora en el interior del país. Sirve para tratar las emergencias y enfermedades comunes.

Los perros ya tienen su primer banco de sangre
Los potenciales donantes al banco de sangre son los perros de más de 30 kilos.

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sábado, 15 de noviembre de 2008

Quienes trabajan en el área de salud, saben que no es fácil contar con donantes de sangre y -por eso- las campañas solidarias de donación se realizan con asiduidad. Al parecer, las complicaciones a la hora de transfundir sangre a los humanos se repiten en el mundo animal y -por eso- una veterinaria acaba de crear el primer banco de sangre para perros en el interior del país.

La experiencia existe en Buenos Aires y en otras ciudades del exterior pero Mendoza era ajena a eso. Al menos hasta ahora. Desde hace seis meses funciona un laboratorio y almacenamiento de flujo sanguíneo de canes como una forma de contar con mayores recursos tanto para salvarles la vida a las mascotas como para tratar enfermedades relativamente comunes.

El éxito del banco de sangre para perros depende de la solidaridad. Ya son varios los “amos” que han cedido a sus mascotas con más de treinta kilos para que les saquen 250 mililitros de sangre. “Al igual que en medicina humana, se puede hacer una red solidaria para tener donantes y asistir a pacientes en caso de emergencia”, señaló el doctor Miguel Cladera, gerente de la clínica veterinaria que lleva adelante este emprendimiento.

Pero como los médicos saben que el amor por el prójimo no siempre moviliza a la gente, también ofrecen a cambio una serie de estudios de salud para sus cachorros.

El objetivo no sólo es realizar una especie de contraprestación de servicios sino también estar seguros de que la sangre guardada es de un perro sano. “Realizamos hemogramas, análisis de brucelosis y hemoparásitos”, ejemplificó el veterinario Federico Trezzo, director del banco, ubicado en San José.

Aunque para algunos pueda parecer una frivolidad, lo cierto es que la transfusión sanguínea no sólo es útil para salvar la vida de caninos accidentados o traumatizados que han perdido mucha sangre sino que también sirve para atacar enfermedades relativamente comunes como la anemia, el parvovirus o el moquillo.

Para que la sangre “rinda” se utiliza un aparato centrífugo especial que separa los elementos del flujo sanguíneo en glóbulos rojos, plaquetas y plasma. Así, por ejemplo, si el perro tiene moquillo o parvo es mejor transferirle plasma porque sirve para subir las defensas. En cambio, si el problema es la anemia por un trauma o por poseer hemoparásitos, se le colocan glóbulos.
Sin la herramienta del banco, lo que se hacía era pedir un donante cuando se necesitaba sangre. Sin embargo, no siempre era fácil conseguirlo y -a veces- la urgencia no daba ese margen de espera. En este sentido, el objetivo es que la sangre esté guardada para el uso de todas las clínicas veterinarias que lo deseen y necesiten. Diana Chiani - dchiani@losandes.com.ar

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