sábado, 15 de noviembre de 2008
El casino oficial y sus anexos no son sólo estatales. Mendoza tiene el negocio del juego compartido con las empresas más poderosas del sector. Tanto en la casa central de Brasil y San Martín, como en los anexos los servicios de juegos electrónicos están concesionados.
La empresa que mayor rédito tiene en sociedad con Mendoza es Cirsa. Esa firma originalmente es de capitales españoles, pero está asociada con Casino Club, la empresa del empresario kirchnerista Cristóbal López.
El primer paso en Mendoza fue la ampliación del casino central.En la licitación la empresa que ganó fue una UTE entre SCV y CasinoClub. Pero ambas fueron absorbidas por Cirsa. La firma española y Casino Club hoy son socias oficialmente. Antes, el Estado pagaba el 8,52% de las ganancias a la empresa.A Cirsa le paga 26,70%. Esta firma además tiene a su cargo los anexos de San Martín, Rivadavia, Alvear y Malargüe.
El negocio de los tragamonedas, impulsados en la gestión de Roberto Iglesias, es tentador en Mendoza por los controles laxos y las ganancias: por las sedes departamentales las empresas se quedan con la mitad de las ganancias. Una pelea judicial tuvo frenada la adjudicación de varias salas, pero finalmente un acuerdo entre empresas logró destrabar el tema
La empresa Betec se quedó con los anexos de Tupungato y Uspallata; la UTE Bingo con el de San Carlos y la firma Ivisa (que además maneja los juegos tradicionales) con el de Tunuyán. Pero la historia continúa, pues hay otros anexos que tienen autorización para abrir. Se trata de las sedes de La Paz, Santa Rosa y Lavalle. Los operarios de esas salas deberían ser Betec, UTEBingo e Ivisa. / Pablo Icardi