viernes, 14 de noviembre de 2008
La discusión por la ley que prohíbe los casinos tiene tantas idas como vueltas y muchos intereses en juego. Fue tratada por primera vez en junio por Diputados, donde el oficialismo impuso un proyecto que prohibía la llegada de más salas de juegos en el Gran Mendoza pero permitía un casino más en el resto de los departamentos, como pretendían los intendentes del PJ. En agosto, el Senado trató la norma pero la endureció: impidió la apertura de más casinos en toda Mendoza (este proyecto ya se convirtió en ley).
Como ambas cámaras sancionaron textos diferentes, la iniciativa regresó a Diputados. Allí surgieron dos proyectos más: uno del diputado demócrata Alberto Sánchez que prohibía la instalación de salas de juegos por diez años y otra propuesta de la comisión de Turismo que proponía el aval legislativo para nuevos proyectos.
Hace dos miércoles, Diputados se aprestaba a debatir. Pero como no estaba la cantidad de diputados necesarios para alcanzar el quórum, el presidente de la Cámara Jorge Tanús dio por caída la sesión. Cuando llegaron al recinto, algunos diputados apuntaron contra el oficialismo por no querer someter a debate el proyecto del diputado Sánchez. Los empleados del gremio del casino provincial hicieron la misma acusación.
El miércoles, Diputados aprobó dos leyes: le dio sanción definitiva a la iniciativa del Senado y media sanción a la de Sánchez. En esos 15 días que hubo entre una sanción y la otra, los proyectos Diplomatic (Capital) y Desarrollos Maipú consiguieron el decreto de acogimiento, que es el requisito para funcionar, de acuerdo con la ley aprobada.