Por excesos, los salones no quieren fiestas de egresados

Consumo desmedido de alcohol, destrozos, peleas y las exigencias de los padres son algunas de las razones.

sábado, 01 de noviembre de 2008
Por excesos, los salones no quieren fiestas de egresados

El año pasado, la llegada en vehículos novedosos fue lo que marcó la tendencia.

Leandro Sturniolo lsturniolo@losandes.com.ar

Según datos aportados por la Asociación que reúne a los propietarios de salones de fiesta, cerca de 30 de los locales operan en el Gran Mendoza y apenas cuatro de ellos acepta entre sus eventos a las fiestas de egresados. La mayoría coincide en que las riñas, los destrozos y las exigencias de padres y chicos son tan numerosos que prefieren resignar un importante ingreso, antes que ofrecer ese tipo de servicio.

En tanto, desde el Ministerio de Seguridad de la provincia estudian implementar refuerzos policiales en las zonas de influencia donde se realicen despedidas de curso, tanto de secundarias como de terciarias.

La temporada de fiestas de egresados ya comenzó en Mendoza y como es costumbre se extenderá hasta fines de diciembre. Sin embargo, las instituciones educativas y los alumnos que organizan su despedida se ven condicionados por los antecedentes. Es que en muchos salones que se dedicaron a atender el requerimiento de los estudiantes han decidido no volver a hacerlo. Las razones: peleas, destrozos en las instalaciones, exigencias de los padres y exceso de alcohol.

En Isla Verde, un salón que albergó los festejos estudiantiles durante 6 años, hace 7 que no aceptan fiestas de egresados de colegios secundarios y además 4 años que decidieron suspender las de nivel terciario y universitario. "Me han desmantelado baños enteros, pero lo más complicado es que uno se transforma en intermediario entre los padres que le quieren dar todo a sus hijos, hablamos de alcohol y fiesta sin control, y los que prefieren minimizar la diversión. Entonces quedamos en el medio, por eso se tomó la decisión de no recibir más eventos de este tipo", confesó Mauricio Sequeiros, dueño de Isla Verde.

El hombre advirtió que hace unos años se celebraron reuniones con el Gobierno para lograr una ayuda de parte del Ministerio de Seguridad. "Fueron cuestiones pasajeras, nunca se hizo nada serio. En este tipo de fiestas se toma alcohol en exceso, entonces preferimos apuntar a otro público, antes de vivir un hecho desafortunado y terminar como culpables de una tragedia".

Andrés Frugoni es propietario de la Bodega del 900 y además es presidente de la Asociación Civil de Propietarios de Salones de Fiesta y Banquetes. En diálogo con Los Andes confirmó que de 30 espacios habilitados para eventos nocturnos, sólo cuatro aceptan la realización de fiestas de egresados.

"Primero, Sadaic y Adicapif se llevan la mayor parte de la torta con un porcentaje que llega hasta 12% de lo recaudado. Y segundo, uno termina gastando tanto dinero en seguridad, que el negocio termina siendo improductivo. Nosotros hace tres años que no ofrecemos ese servicio y eso que cada 12 meses hacíamos más de 40 despedidas de curso", explicó Frugoni.

Mientras tanto, los que de alguna manera sufren esta situación son los futuros egresados quienes a la hora de organizar su fiesta se encuentran con los pocos salones que ofrecen el servicio, casi sin fechas disponibles. "A nosotros nos costó mucho conseguir un lugar que nos gustara y que a su vez tuviera disponibilidad. Terminamos en un salón de un familiar de uno de nuestros compañeros, con la condición de portarnos más que bien durante toda la noche", confesó Lucas, un ex alumno del Colegio Fénix de Guaymallén.

Desde que la Ley de Boliches se puso en vigencia -el 9 de noviembre se cumplen 2 años-, las fiestas privadas, con la salvedad de las organizadas para el 24 y 31 de diciembre, tienen los mismos topes horarios que los boliches, o sea que a las 4.30 de la mañana se cierran las barras y las 5.30 se apaga la música. En este aspecto, todos los dueños de salones consultados coincidieron en que es una "excelente arma para que los chicos no tomen tanto".

El salón Telteca, ubicado en Buena Nueva Guaymallén, es otra de las empresas ligadas a la realización de eventos que optó por no aceptar egresados en sus fiestas. "Nunca lo hicimos porque preferimos no pasar esos malos ratos. Se generan muchos pleitos y es preferible resignar trabajo para tener tranquilidad", sentenció Estefanía Cere, una de las encargadas del salón.

Lo cierto es que desde el Ministerio de Seguridad de la provincia aseguraron que se mantendrán atentos a la problemática durante los meses de noviembre y diciembre, época en la que la mayoría de los colegios y facultades llevan a cabo su festejo de fin de ciclo lectivo.

"Hemos llevado a cabo un relevamiento por los locales que organizan fiestas de egresados para tratar de articular una serie de medidas operativas para resguardar a los jóvenes. La idea, aunque todavía no se realiza la reunión pertinente, es reforzar las zonas de influencia de este tipo de eventos, para reforzar los controles en los horarios de salida, evitando así posibles situaciones de vulnerabilidad. Aparte, de esta manera, se evita que los oportunistas aprovechen esto para delinquir".

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