domingo, 05 de octubre de 2008
José fue jugador durante 15 años. Los primeros 10 fue jugador social: era socio de un club en el que participaba de juegos de mesa. Un día le comentaron que se habían instalado tragamonedas en el casino y decidió probar suerte: iba esporádicamente con su grupo de amigos. Pero paulatinamente comenzó a ir solo y se quedaba cada vez más tiempo, hasta que llegó un punto en que esperaba en la puerta la apertura del casino.
"Te sentís esclavo de la situación... una basura, te sentís una mala persona por volverte socio de la mentira para encubrir horarios y dinero que desaparece... No tenés autoestima y sos presa de la depresión", confesó.
José gastó incluso dinero ajeno, intentó suicidarse, pero lo salvaron unos amigos. Se dio cuenta de que tenía un problema, lo habló con su esposa y empezó la recuperación.