El mundo entero está bajo la conmoción de una especie de terremoto universal originado en el centro financiero del mundo desde hace un siglo: Wall Street, Nueva York. Como en todas las crisis de magnitud (ésta no es la primera ni será la última), se discute el origen, las causas, las consecuencias, lo que se debió hacer y no se hizo, lo que se debe hacer en este momento. Lo cierto es que a partir de este “crack”, nada será igual.