Entre la ciudad de Maipú y la UNCuyo hay una distancia de 35 kilómetros y para los estudiantes del departamento esto se traduce en la necesidad de tomarse dos o tres líneas de colectivo e invertir más de una hora en cada viaje.
Sin embargo, a los jóvenes de las zonas rurales la tarea les resulta aún más complicada y si bien, en entrevistas realizadas por la comuna, la mayoría ha manifestado su deseo de continuar estudiando después de la secundaria, menos del 20% logra hacerlo. Con este dato, sumado al interés manifestado en relevamientos por contar con una oferta de carreras acordes a la realidad de la zona, el municipio comenzó a construir su centro universitario.
Aunque recién se puede ver el nacimiento de las primeras paredes, el intendente Adolfo Bermejo asegura convencido que en abril del año que viene se comenzará a dictar la Tecnicatura en Biomecatrónica, única en Cuyo.
Los egresados de esta carrera, que tendrá una duración de tres años, podrán realizar el mantenimiento y reparación de los instrumentos y aparatos eléctricos y electrónicos que se utilizan en Medicina y Odontología. También, asesorar a quienes están por adquirir equipamiento.
Esta oferta terciaria está destinada a los estudiantes de escuelas técnicas y se dictará a través del Instituto Universitario 9-023, que se creó recientemente en Maipú por resolución de la Dirección General de Escuelas y funcionará en el futuro edificio.
De todos modos, la directora de Educación de la comuna, Paula Moreno, comentó que siguen en contacto con distintos centros educativos del departamento y la provincia para sumar otra carrera y alguna especialización. Adelantó que una de las áreas en las que más se solicita capacitación es la de la Metalmecánica, así como los postítulos en Educación.
En el predio donde se ubicará el Centro Universitario se levantaban, hasta hace un par de años, las 45 vasijas vinarias de la ex Bodega Giol, que fueron desmanteladas. Como en la misma manzana también se encuentran unos depósitos del Poder Judicial, la escuela Juan Cornelio Moyano y un terreno privado, el espacio tiene una forma particular, por lo que el diseño del edificio es innovador.
La estructura, que compone una especie de X o cruz, está formada por cuatro naves o cuerpos, de dos pisos con 4 aulas en cada nivel, que están conectadas a dos cilindros centrales en los que estarán los sanitarios y la administración. Sin embargo, por ahora se comenzó con el módulo ubicado al sur del terreno y también se construirán baños, que luego serán de servicio.
La edificación de la primera nave demandará a la comuna una inversión de 500 mil pesos y tiene un plazo de 180 días (comenzó a principios de agosto). Pero el intendente Bermejo añadió que mañana firmarán con el ministro de Infraestructura, Vivienda y Transporte de la provincia, Francisco Pérez, la cesión de $ 1,8 millón que le permitirán avanzar en las terminaciones y el equipamiento, así como levantar una segunda nave.
Por otra parte, el director de Obras Públicas de Maipú, Ricardo Blanco, señaló que en el espacio restante se sumarán otros edificios, como laboratorios o talleres. Es que no sólo será un centro educativo, sino también un ámbito para la investigación. Como se pretende facilitar el acceso a la educación universitaria a los jóvenes de las zonas más alejadas, planean construir, en un terreno colindante, alojamientos y un comedor.
Verónica Méndez, vecina del barrio La Colina de Oro I -también conocido como Giol- y frentista del terreno, contó que cuando estaban los tanques se reunían en el lugar personas a beber y que de noche no se podía pasar por la calle Mercedes T. de San Martín (pasa entre dos predios que pertenecieron a la bodega). Por eso, consideró que el centro universitario va a ser un adelanto para la zona y, sobre todo, para los jóvenes que no tendrán que viajar tanto.
Hay dos empresas interesadas en la puesta en valor de la edificación. El plazo de ejecución es de 8 meses.
bermejo: ponete a hacer cosas en serio. si te queres parecer a piñon fijo, no hace falta mas esfuerzo. preocupate por las cosas basicas que le hacen falta a los maipucinos para vivir en paz