Familiares de la víctima en los pasillos de los tribunales.(Foto:Diego Parés)
La Justicia decidió que el vicepresidente Julio Cobos declare en el juicio que se está realizando por la muerte del joven Jonathan Chandía (20), ocurrida en 2006 cuando el funcionario nacional era gobernador de la Provincia.
El homicidio de Chandía fue catalogado como uno de los tres casos "de gatillo fácil" que empañaron la gestión de Cobos, al punto que debió echar a Héctor Quiroga, jefe de la Policía, y al subsecretario Omar Pérez Botti.
"Nosotros vamos a aportar todo para ver hasta dónde llegó la cadena de encubrimientos en el caso Chandía", dijo Cobos en su momento, sin tal vez pensar que debería cumplir con su palabra pero en un juicio.
Ayer los jueces de la Séptima Cámara del Crimen -Pedro Chacón, Gabriela Urciuolo y Carolina Rivera- decidieron que Cobos declare, a pedido de Carlos Varela, abogado de la familia Chandía.
El ingreso del ex gobernador al proceso se produce luego de que el jueves el oficial Rolando Rojas dijera que Juan Carlos Oruza (40), imputado por el homicidio, "plantó" un arma en la escena del crimen para que se creyera que la víctima estaba armada.
Luego Rojas explicó que él, junto al comisario Quiroga y su colega Rafael Dos Santos, jefe de la Distrital Gran Mendoza, fueron hasta el despacho de Cobos para explicarle la situación pero finalmente sólo los comisarios participaron de la reunión.
Pues bien, la Justicia quiere saber detalles de esta reunión y si Dos Santos le dijo al uniformado que estaba a cargo de la coordinación de la Unidad Operativa de Godoy Cruz, que se "tenía que ir a la tumba con el secreto".
Es que, según Rojas, Oruza le dijo que había "plantado el arma porque el caso se había complicado".
Ahora Cobos deberá enfrentar al tribunal, aunque es más probable que haciendo uso de sus fueros, envíe por escrito un cuestionario. Este no es el primer caso que el poder político debe hacer frente a un tribunal por un caso de abuso policial (ver aparte),
También deberá testificar Jorge Hirschbrand, por entonces periodista de Los Andes. El cronista apuntó en un artículo que Oruza se presentó a declarar diciendo: "Soy el policía que mató al rata (delincuente) ese".
Estaba al lado y no lo vio
En relación a la jornada de ayer, se pudo escuchar el testimonio del agente Nicolás Díaz Vargas, quien conducía el móvil en el cual se desplazaba Oruza el 27 de mayo de 2006, día en que se produjo el crimen.
El párrafo más importante del relato que dio este uniformado fue "Rojas no está diciendo la verdad", en relación a que éste sostuvo que se "plantó" un arma, si bien reconoció que los mismos policías que se sumaron luego al operativo ya comentaban el asunto.
Díaz explicó que habló con Rojas y éste le sugirió ir a ver a Pérez Botti para contarle que se quería desvirtuar la escena del crimen. Ya en la puerta del despacho del funcionario, Díaz le dijo a Rojas: "Yo no sé nada de que plantaron un arma".
Díaz también se refirió al momento en que Oruza le disparó a Chandía.
Cuando se le indicó que había caído en una contradicción al sostener primero que vio el momento del disparo, luego afirmó: "No vi lo que pasó. Oruza me contó que le disparó y le creí porque después encontraron un arma", dijo.
Para completar el panorama, apuntó que "los chicos no podían ver lo que pasaba cuando se produjo el disparo. Reaccionaron cuando Oruza dijo que (Chandía) estaba herido".
Tres delincuentes armados encerraron a las cinco personas en el baño y se dedicaron a robar todo lo que encontraron de valor en la casa. Escaparon sin que nadie advirtiera su accionar.