De críticas y otras subjetividades

Divertido muestrario de destrezas

La obra “Comedia Varieté”, de Otra Cosa Equipo de Teatro, pone al cuerpo en primer plano para entretener sin más pretensiones.

sábado, 25 de octubre de 2008

Se puede apelar al teatro como una forma de entretenimiento sin que, por esto, sea necesario ceder el alma escénica en favor de los guiños masivos y oportunistas que aseguran el público. Sobre esta premisa podemos colocar a “Comedia Varieté” y decir que logra ese objetivo con entera dignidad artística.

La clave que alienta a que esto suceda está en el esmero y la entrega de todos los integrantes de Otra Cosa Equipo de Teatro.

Y es que en cada uno de los elementos escénicos, puestos en juego para la acción, se luce en primer plano el esfuerzo: las proezas físicas que vienen de la mano de la farsa y el clown, el maquillaje puntilloso, el vestuario estudiado, la utilización de efectos sonoros y lumínicos pensados en función de los climas (fundamentales para la expresividad de una obra planteada en torno al suspenso), las gimnasias interpretativas (desparejas, es cierto, pero con un piso aceptable para la índole de la propuesta).

Sin embargo en “Comedia Varieté” no hay despliegues abrumadores de talento, sino pura dinámica. Y no está mal que así sea si se piensa que la trama de la obra no pide más que eso; porque sólo apunta a entretener, al rato de esparcimiento.

¿La historia?, simple: un grupo de artistas de variedades busca al asesino de uno de los integrantes de la compañía. En tanto: apura ensayos, pelea posiciones en la marquesina y transita la dificultad de las relaciones grupales; todo en tono de humor (con gags incluidos). Es eso, nada más y nada menos.

Es cierto que el ritmo a veces cae o que hay juegos teatrales que sobran, pero aún así invita al aplauso. Patricia Slukich - pslukich@losandes.com.ar

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