Quedó libre Yésica, la chica que se hizo pasar por varón

Sigue acusada de robo agravado, pero el delito permite la excarcelación. La chica quiere cambiar de sexo. Citarán a las víctimas del caso.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Javier Hernández - jhernandez@losandes.com.ar

Yésica, la chica de 21 años que se hizo pasar por varón para enamorar y vivir un romance con Rosa (26), recuperó ayer la libertad. La joven estaba detenida en la comisaría de Junín, acusada de robo agravado, luego de que una noche de setiembre decidiera ingresar encapuchada a la casa de su ex novia, con la idea de volver a verla.

El juez de instrucción, Carlos Dalton Martínez, le otorgó la excarcelación y ahora Yésica podrá esperar en libertad el avance del caso y la decisión de la Justicia. Al dejar el juzgado, la joven prefirió no hacer declaraciones a la prensa.

"Es un día feliz, ella recuperó la libertad ya que el delito por el que está acusada lo prevé", dijo su defensor, Luis Ángel Palazzo, y siguió: "Ahora, en diez días, el juez citará a las víctimas (Rosa, su hermana, su madre y una mujer mayor dueña de la casa en la que vivían) para que cuenten su versión de lo que pasó aquella noche".
 
El abogado piensa que su defendida es inocente del delito por el que se la acusa y que en todo caso "solo hubo violación de domicilio". Al respecto señala que la Policía no recuperó ningún arma (el cómplice que entró a la casa con Yésica sigue prófugo) y que no hubo agresión durante las cinco horas que permanecieron en la casa de Rosa. "Si ella hubiese querido robar le habría alcanzado con quince minutos en la casa, pero estuvieron cinco horas porque mi defendida solo quería volver a ver a la persona de la que estaba enamorada".

Unas horas antes de ser puesta en libertad, Yésica fue examinada por el cuerpo médico forense. "Se le hicieron exámenes psicológicos y físicos", explicó el juez Dalton Martínez, y ante la pregunta de si la acusada estaba en condiciones de comprender el delito que había cometido, el magistrado evitó responder y simplemente dijo: "Está en condiciones de declarar, que es lo que ha hecho".

Parado en la puerta del juzgado estuvo don Carlos, un hombre que trabaja en la construcción, es tío de Yésica y también la persona que la ha criado desde los cuatro años. Ayer, mientras esperaba la decisión del juez, dijo a Los Andes: "Lo que ha pasado es muy triste. Yo no tenía idea de toda esta historia hasta que fue la Policía a mi casa. Ella es una chica buena, que tiene problemas hormonales y piensa como un hombre".

Y esa forma distinta de pensar es algo que ya han notado muchos de los que durante estos días hablaron con ella; incluso, la joven comentó que había iniciado los trámites para cambiar de sexo.

Carlos dijo que no conoce a Rosa ni a ninguna de las mujeres que estaban en la casa la noche en que Yésica ingresó encapuchada y acompañada por un cómplice armado (su sobrino). "No las conozco pero me gustaría hacerlo para pedirles perdón por lo que han pasado. Me dijeron que ya no viven en ese lugar, pero voy a esperar a que todo se calme un poco para ir a verlas", dijo el hombre, y agregó: "En mi casa somos todos muy cristianos y vamos a resolver esto en familia. Tal vez mi sobrina necesite algún tipo de ayuda para encarrilar sus cosas y saber qué es lo que quiere de su vida".

Pasado el mediodía, vistiendo ropas holgada y con el pelo corto como un varón, Yésica salió del juzgado sin hacer declaraciones.

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