Buenos Aires. Los que lo apoyan, dirán que su presencia y una candidatura suya ayudarán a ordenar al convulsionado kirchnerismo porteño de cara a 2009. Sus detractores responden que, fuera del Gobierno, su figura no despierta atractivos.
Lo cierto es que, a tres meses de su renuncia como jefe de Gabinete, Alberto Fernández da pelea para mantener el poder como referente K en la Ciudad: tanto, que quiere ser el candidato a diputado nacional que encabece la lista en la Capital.
La voluntad de Fernández por “volver” se reflejó en algunas reuniones privadas y otras apariciones públicas.
La semana pasada, por caso, invitó a comer pizza a su casa al sindicalista Víctor Santa María, líder de los porteros y uno de los pocos dirigentes del PJ porteño al que se le reconoce peso territorial. En el entorno del ex jefe de Gabinete creen que “es importante tenerlo adentro a Víctor”.
La CTERA lo confirmó en repudio a la represión que sufrieron los maestros hoy en Capital Federal, al querer instalar una carpa. El SUTE confirmó que adhiere en Mendoza.
El ex vicegobernador dice que Cobos no es peronista. Disparó duro contra los K. El diputado Daniel Katz quiere que el cobismo enfrente a Kirchner en las elecciones 2009.