Sonríe. Riquelme se mostró de buen ánimo y dialogó mucho con su ex compañero de Villarreal, Lucho Figueroa. (Fotobaires)
miércoles, 15 de octubre de 2008El volante Juan Román Riquelme regresó a los entrenamientos de Boca y se entrenó, sin ningún privilegio, junto con sus compañeros, que esperan el clásico del próximo domingo frente a River en medio de una aparente tensa calma.
Mientras circulan rumores de fuentes indefinidas según las cuales Julio Cáceres no va a jugar, Javier García será el arquero y Mauricio Caranta quedará postergado, el plantel que conduce Carlos Ischia continuó con su rutina de trabajo sin ninguna nota discordante.
Pocos minutos después de las 10, los jugadores salieron del vestuario y se dirigieron a la cancha de césped sintético, Riquelme fue de los últimos en hacerlo y lo hizo abrazado con Luciano Figueroa, su ex compañero del Villarreal, con quien por primera vez compartió un entrenamiento en Boca.
Ischia reunió a su tropa, habló por algunos minutos y después se inició el trabajo, a las órdenes del profesor Juan Manuel Alfano, con trotes, ejercicios de movilidad y tareas con pesas.
Cuando ya sus compañeros estaban en plena tarea, el que salió del vestuario para dirigirse directamente al gimnasio fue Martín Palermo, a quien se sindica como componedor clave de los dimes y diretes que han involucrado al plantel en los últimos días.
Mientras tanto, en la cancha principal, el entrenador de arqueros, Víctor Civarelli, exigía como de costumbre a Caranta y García, a quienes un rato más tarde se sumó el tercero, Josué Ayala.
Pasó una hora con cuarenta y cinco minutos sin que los futbolistas, excepto los arqueros, tomaran contacto con la pelota hasta que finalmente Ischia, como colofón de la labor, dispuso media hora de fútbol recreativo, 14 contra 14 en media cancha, con Lucas Castromán y Ricardo Noir como arqueros.
Y allí se divirtieron, jugando el juego que mejor juegan y que más les gusta, con el equipo de Riquelme, el de buzos azules, imponiendo amplia superioridad sobre el de pecheras naranjas que se les oponía.
Riquelme jugó recostado sobre la izquierda, muy cerca de la tribuna principal, tejiendo bonitas combinaciones con Cristian Chávez, con Neri Cardozo, sorprendiendo con entregas que nadie esperaba y haciendo gala de su magia, que no es para cualquiera.
Respecto del paraguayo Cáceres, trascendió que va a estar en Ezeiza mañana por la tarde y que ese mismo día o bien el viernes, muy temprano y en lo posible, lejos del acoso mediático, tendrá lugar una reunión cumbre con Riquelme y con el presidente, Pedro Pompilio.
En cuanto a los once que saldrán el domingo al césped de River, se dice que el primer central será Juan Forlín y que la única duda está planteada entre Jesús Dátolo y Leandro Gracián.
Es decir que los once serían: García; Hugo Ibarra, Forlín, Gabriel Paletta, Morel Rodríguez; Vargas, Sebastián Battaglia, Dátolo o Gracián; Riquelme; Rodrigo Palacio y Viatri. Pero son conjeturas, apenas.