Diluvio en Buenos Aires

La lluvia no fue obstáculo para el esperado debut de Mötley Crüe en Argentina

Los “chicos malos” del metal ochentoso cerraron anoche el festival Pepsi Music, bajo una torrencial lluvia y ante 20 mil fans. Fue la primera visita al país de la legendaria banda estadounidense.

La lluvia no fue obstáculo para el esperado debut de Mötley Crüe en Argentina
Mick Mars y Nikki Sixx le sacan chispas a las violas durante el concierto de anoche.

domingo, 12 de octubre de 2008

La torrencial lluvia que cayó anoche sobre la Capital Federal no impidió que casi 20 mil metaleros disfrutaran de su fiesta con los estadounidenses Mötley Crüe, a los que esperaron durante más de 10 años y que brindaron un show notable.

Los chicos malos del soft metal ratificaron sus pergaminos y tocaron durante más de una hora y pico bajo una cortina de agua ante un público que casi no se movió de su lugar y que disfrutó de cada hit y clásico.

Sabiendo que la espera llevaba varios años, los Crüe armaron un setlist indestructible en el que incluyeron dos canciones de su último y flojo disco "Saint of Los Angeles" y el resto fueron todos clásicos.

La lluvia se abatió sobre el Club Ciudad de Buenos Aires, donde se celebra el Pepsi Music, luego que los Rata Blanca terminaran su contundente set, y eso hizo que se prolongara la espera de los angelinos que esperaran hasta que se detuviera la tormenta.

Ante los gritos de ansiedad del público, el guitarrista Mick Mars sacó sonidos de su viola que semejaban a un auto acelerando y Tommy Lee azotó su batería convirtiendo todo en el inicio de "Kickstart my Heart" del disco "Dr Feelgood", de 1989.

En esta canción la banda volcó la experiencia que vivió cuando el bajista Nikki Sixx estuvo clínicamente muerto durante dos minutos por una sobredosis y fue reanimado por paramédicos mediante la técnica del electroshock.

Mientras el guitarrista Mars, que padece de espondilitis anquilosante, una rarísima variante del reuma, vestido con un largo sacón negro y una galera, montaba toda la batería de sonidos sobre la posa el sonido Mötley.

Luego sonó el rocanrol "Wild Side" de "Girls, Girls, Girls" (1987), cuyo estribillo el público coreó hasta el final con la complicidad del cantante Vince Neil, que mostró los resultados de una buena dieta.

Tanto Neil como Sixx recorrían las pasarelas del escenario disfrutado del calor del público que no paró de ovacionarlos y les hizo compañía a pesar de la lluvia.

Con "Shout at the Devil", la gente le gritó al diablo personificado anoche en esas nubes negras de tormenta, mientras las pantallas mostraban imágenes de un montaje de George W. Bush convertido en Satanás.

En la quinta canción, "Live Wire" del primer álbum "Too Fast to Love" (1981), el cielo se abatió sobre Núñez y la lluvia retornó con mayor poderío que nunca, pero la banda dio una muestra notable de profesionalismo al seguir con el show con más fervor que antes.

Totalmente tatuado, Tommy Lee emergió de la batería simulando una ducha y probó su carisma, obtenido gracias su dotes musicales y a su fama con las mujeres, en especial su histórica relación con la ex "Baywatch" Pamela Anderson.

Luego de "Louder than Hell", Tommy fue hasta el final de la pasarela con una botella de whisky, repartió algunos vasos, saludó a la gente y bebió su propio ego mientras luchaba contra el micrófono que no le respondía.

Luego de despacharse con algunas frase en "espanglish", el baterista retomó su lugar y la banda se despachó con otra canción nueva, "Mother Fucker of the Year".

Historias con estrellas porno, conejitas de Playboy, drogas, dealers, delitos de todo tipo formaron parte de la vida de los Mötley Crüe, ahora veteranos curtidos y más relajados, que prefieren sentarse a apostar algo en una mesa cara de blackjack en Las Vegas.

Igualmente en su estadía en Buenos Aires hicieron de las suyas, salieron a farrear, comer carne, tomar rico vino y llevar algunas chicas a sus habitaciones del Four Seasons, según contaron fuentes de la organización.

Vince Neil tomó una acústica para despacharse con el rockito "Don't Go Away Mad", de "Dr Feelgood", en el que la banda sonó excelente y que al unirse como "Same Old Situation" formaron un bloque indestructible.

En la recta final sonaron "Primal Scream", incluida en un compilado, "Red Hot" de "Shout at the Devil" (1983) y "Looks that Kill", primer hitazo de la banda y que gracias a una rotación de su video en MTV los metió en la consideración del publico.

Con el clásico "Girls, Girls, Girls", el mar humano pareció tragarse la lluvia y así siguieron las olas con el hit "Dr Feelgood", en el que la gente marchaba sobre el barro al compás de la base de Tommy Lee y Nikki Sixx.

El cierre fue con Tommy Lee arrancándole al piano los acordes de "Home Sweet Home", una gran balada del grupo incluida en su disco "Theatre of Pain" de 1985 y que dio por terminada la noche.

Los Crüe saldaron con creces un anhelo de la cofradía metalera local que esperaba ver a la leyenda alguna vez y que lo largo de la jornada disfrutó de su día con Rata Blanca, Horcas, Nativo y D-Mente.

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